Presidente del Consejo Queretano de Restauranteros A.C, dio a conocer que en comparación con el 2018, durante este año las ventas del rubro bajaron en un 35%.

San Juan del Río, 6 Diciembre 2019.- Antonio Rosas Carapia, presidente del Consejo Queretano de Restauranteros A.C, dio a conocer que en comparación con el 2018, durante este año las ventas del rubro bajaron en un 35%.

El representante del gremio manifestó que ha habido meses donde esta baja llega a alcanzar el 50% y consideró que los peores meses se han presentado a partir de julio.

Rosas Carapia, señaló que durante la temporada de Semana Santa se registró una baja del 40% en comparación al año anterior, además de que los hoteleros también le expresaron que la ocupación solo alcanzó el 50%.

“Estadísticamente comparado con el 2018 bajaron cerca del 35% las ventas en términos generales (…) digamos que sacando un promedio de las ventas de todo este año, han bajado cerca del 35%, digo por zona es diferente, en el caso de San Juan específicamente bajaron en 35% las ventas en términos generales”, precisó.

En julio, el cual se consideraba un mes “fuerte”, dijo, no alcanzaron las ventas esperadas, a agosto lo calificó como un mes “tremendamente malo”, septiembre, comentó, tuvo un repunte a mitad de la quincena, mientras que octubre “pasó a oscuras”.

Expresó que no en todas las zonas del estado de Querétaro se ha presentado este fenómeno, pues por ejemplo, la capital ha logrado mantenerse debido al flujo constante de personas, sin embargo no ha sido el caso de San Juan del Río, reiteró.

“Este año ha sido un año muy complicado para la restaurantería en algunas zonas, repetimos, las zonas en Querétaro capital, por el flujo de gente se mantienen en una línea medianamente estable, pero habrá otras donde no tenemos ese mismo impacto social, ni económico, ni industrial, ni laboral y pues le batallamos un poquito más”, declaró.

Resaltó que además de las bajas ventas, los restauranteros se han enfrentado con el no poder subir los precios de sus cartas, a pesar del aumento en el costo de los insumos, ya que sí lo hacen tendrían aún menos comensales.