Los gastos inesperados pueden hacer que llegar sin agobios al final del mes, se convierta en una misión imposible. Gracias a Internet, nuestro día a día se ha vuelto un poco más fácil: desde pagar una factura hasta encargar la comida de nuestro restaurante favorito. Y por supuesto, ¡obtener préstamos en línea, rápidos y eficaces!

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que, para realizar todas estas operaciones, hay que transferir datos de carácter personal o confidencial, por ejemplo, un número de cuenta corriente. Con el fin de evitar riesgos, lo deseable sería disponer de la máxima información sobre el tipo de proveedor al que vamos a recurrir.

Beneficios de los préstamos online

El camino de los préstamos online ha sido largo y en ocasiones, tortuoso, hasta llegar a consolidarse como una de las formas de financiación más utilizadas en la actualidad. La comodidad, flexibilidad y bajos costes son sin duda las tres grandes patas en las que se apoyan las actuales financieras online.

Otra de las mejores bazas de este tipo de servicios es la posibilidad de examinar tranquilamente diferentes sitios hasta encontrar el que más confianza y mejores servicios y condiciones nos ofrezca. ¡Desde casa, a nuestro ritmo, a cualquier hora y desde cualquier lugar!

Préstamos en línea: ¡Seguridad ante todo!

Los tiempos evolucionan y van surgiendo nuevas formas de enfrentarse al día a día. Por lo que respecta al tema financiero de los hogares, cada vez son más las personas que optan por las nuevas fuentes de financiación de los préstamos en línea.

Sin embargo, siempre hay una primera vez y es posible que, al principio, no estés muy familiarizado con este tipo de operaciones. Por eso conviene tener en cuenta una serie de normas básicas:

  • Acudir a un sitio fiable y con buena reputación entre sus clientes. Para ello basta con comprobar las opiniones del sitio dejadas por los propios usuarios. También conviene verificar que el sitio está registrado legalmente, que cuenta con los permisos necesarios y que dispone de sucursales físicas a las que acudir en caso necesario.
  • Leer siempre la “letra pequeña” para detectar la presencia de gastos o intereses adicionales.
  • Cuidado con los sitios engañosos: Algunas señales deberían hacernos desconfiar y acudir a otro prestamista. Algunas de ellas son:
  • Cobro de una tarifa inicial. Ciertamente, en algunos casos la entidad puede solicitar un pago anticipado para valorar, verificar un crédito, etc., pero en general, en estos casos hablamos de un préstamo importante para la compra de viviendas o de un vehículo, por ejemplo. En el caso de pequeños préstamos reembolsables en cuotas, no deben existir gastos adicionales, aparte de los intereses aceptados por el interesado.
  • Cuidado con los prestamistas que ofrecen préstamos incluso a personas con historial crediticio negativo, sin fuentes de ingresos regulares, etc., ya que podrían suponer un grave problema para el solicitante, en el caso ¡más que probable! de que no pudiese devolver el dinero conforme a lo acordado.
  • Cuidado con los sitios con imagen “poco profesional”, con un servicio al cliente que intenta “presionar” o “convencer” a los clientes.

Conclusión

Hoy en día, las entidades prestamistas online ofrecen la posibilidad de obtener financiación personalizada, a la medida de cada uno. Los únicos requisitos para que este tipo de productos sean una solución y no un problema añadido, es actuar con responsabilidad, ser conscientes de nuestra capacidad para reembolsar el dinero sin problemas, y acudir a sitios fiables y reconocidos.