Caravana de Madres: primer reencuentro de dos hermanas hondureñas

Las hermanas Claudia Joaquina y Socorro Jaqueline Valladares, nativas del pueblo de Guatemalita del departamento de Francisco Morazán Honduras. FOTO: CIMAC NOTICIAS.

Tuxtla Gutiérrez, Chis. Las hermanas Claudia Joaquina y Socorro Jaqueline Valladares, nativas del pueblo de Guatemalita del departamento de Francisco Morazán Honduras, se reencontraron la noche del martes en Tuxtla Gutiérrez, después de 15 años de no verse; el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM), logró el milagro.

Socorro Jaqueline salió de Honduras para darle una mejor vida a su hija de tres años, pero ya no volvió a comunicarse con su familia porque en su país cambiaron los códigos de los teléfonos. “Cuando yo marcaba me decía que el teléfono que marcaba había sido cambiado”, relató.

“Siento mucha alegría, mucha emoción volver a ver a mi hermana de quien no sabía nada desde hace mucho tiempo”, dijo Claudia. Explicó que hace poco recibió la llamada de su hermana, y no lo podía creer. “Sonó mi telefoneó entre las dos y tres (de la tarde) y me dijo ‘soy yo’. Y le contesté, ‘quien yo’, ‘yo soy a la que buscas”, le dijo Socorro Jaqueline.

Rubén Figueroa explicó que la localización de Socorro Jaqueline, se logró luego de un arduo trabajo de búsqueda en varios municipios de Chiapas, siguiendo pistas que las personas que la habían visto le daban; pero gracias al trabajo también de difusión se logró el encuentro.

Socorro Jaqueline dijo que fue una mujer con la que trabajó quien la contactó para decirle que la andaban buscando. “Yo estaba en Villaflores (en el centro del estado); había llegado tres días antes cuando me marcó una señora con la que trabajé, me dijo que me estaban buscando. ¿Por qué si no he hecho nada? entonces me dio el número de Rubén; hablé con él, me hice pasar por otra persona para saber qué quería y me dijo que era mi mamá la que me estaba buscando; le dije dónde estaba y que lo podía ver”.

Ahora piensa volver a su país a finales del año para ver a toda su familia, pero principalmente a su madre quien no pudo viajar en la Caravana por motivos de salud, y a su pequeña hija que ahora es casi mayor de edad.

“Las condiciones para una mujer migrante en su tránsito por México son muy difíciles, pero este reencuentro es parte de la acción que tienen las propias madres en Centroamérica, este es su triunfo”, agregó Figueroa.

Desde que habló con Rubén Figueroa se hicieron los contactos respectivos para que las hermanas Valladares se encontraran durante el recorrido de la Caravana, que el martes pasado llegó a la capital chiapaneca.

Figueroa comentó que este es el primer reencuentro que ocurre durante el recorrido. El grupo de 45 mujeres y cinco hombres tomará este miércoles la ruta del golfo; en Veracruz, se prevén dos reencuentros más, y un cuarto tendrá lugar en Nuevo Léon.

El reencuentro que viene después de 29 años
En el municipio de Marín en el estado de Nuevo León, se espera el cuarto encuentro de la salvadoreña, Lilián Esperanza Alvarado Mendoza cuyos dos hijos, una niña y un niño entonces, fueron sacados por su padre en marzo de 1988 para salvaguardar sus vidas, ya que Lilián era una defensora y fue capturada por la guardia nacional.

En 2012, Lilián de 61 años de edad, decidió sacar su cuenta de Facebook, donde colocó los nombres completos de sus hijos y su así como contactó a su hija Dalinda Mayela Segovia Alvarado, desde entonces han mantenido contacto telefónico.

Lilian relató que intentó viajar a México, por lo que solicitó una visa, pero le fue negada porque le dijeron que no reunía los requisitos, por lo que buscó integrarse a la Caravana de Madres para tener la oportunidad de abrazar a sus hijos, quienes la esperan para que conozca a sus nietos mexicanos.