Parece que el final del 2019 está plagado de buenas noticias para Tesla y sus proveedores. Y es que Panasonic ha anunciado que durante el último trimestre los ingresos de la compañía relacionados con el negocio de la automoción han aumentado un 3%.

Buenas noticias y buenos resultados

Como saben los traders e inversores que se dedican a operar acciones con una app de trading online IOS o Android, las acciones de Panasonic llevan más de un mes de crecimiento, si el 1 de septiembre la acción de la compañía japonesa cotizaba a 820,1 yenes, a día de hoy ya supera tímidamente los 1.000 yenes.

¿Fin de la relación?

Más allá de los buenos resultados de Panasonic, ya está confirmado que Tesla va a fabricar sus propias celdas de baterías en breve, prescindiendo de su alianza con la compañía japonesa. Ya se está ampliando Gigafactoría 3 mediante anexos al enorme complejo, donde parece que se producirán las nuevas baterías para Tesla. También se han publicado ofertas de trabajo para la compañía de Musk solicitando técnicos de baterías para Fremont y Colorado. Asimismo, se solicitan investigadores y auditores.

El equipo de investigación en baterías, capitaneado por el físico canadiense Jeff Dahn publicó el pasado septiembre los resultados de las intensas pruebas de sus nuevas celdas para baterías.

Parece que las nuevas celdas ampliarán de forma considerable la vida de las baterías al estar basadas en la química NMC, formadas por diferentes capas de níquel, magnesio y cobalto, fáciles de sintetizar y con alta densidad y capacidad de energía.

Caos y despilfarro

Y es que a pesar de ser compañías punteras y de nacionalidades tradicionalmente relacionadas con una arraigada ética del trabajo y seriedad, según un artículo de Bussines Insider, no es oro todo lo que reluce en la relación entre los dos gigantes, ya que entre otras lindezas la gigafactoría que comparten Panasonic y Tesla en Pensilvania genera chatarra, innecesariamente, por un volumen de medio millón de piezas al día, compuestas por celdas de batería defectuosas, demasiadas si tenemos en cuenta que Panasonic envía 3 millones de celdas de batería al día a la compañía de Elon Musk.

Según un antiguo empleado se debe a la vagancia y la presión que genera el alto nivel de producción exigido, y está convencido de que Elon Musk no conoce lo que pasa en la parte japonesa de la ciclópea factoría.

Es precisamente la citada factoría una de las principales productoras del Modelo 3 de Tesla, y las celdas de baterías producidas en la parte de Panasonic son utilizadas en la parte de Tesla para las baterías del citado modelo de auto.

Sin embargo, la alianza ha generado hasta ahora las baterías más rentables de la industria, de hecho, son hasta un 20% más rentables que las de su más inmediato competidor LG Chem, según se desprende de un informe independiente de la consultora UBS.

A pesar de ello, Tesla y LG Chem llegaron a un acuerdo el pasado agosto para que la primera utilice celdas de la segunda en los Modelo 3 que se fabriquen en Gigafactoría 3.

Tesla disparada

Precisamente ahora parece un mal momento para que Tesla se distancie de uno, ya que a pesar de las dudas que la empresa pudo haber presentado en el pasado (de hecho los buenos resultados presentados han sorprendido a propios y extraños y han disparado el precio de sus acciones en bolsa, ya que el beneficio finalmente obtenido por acción a más que cuadruplicado las estimaciones iniciales), sus números ahora mismo son envidiables y abren la posibilidad a que tras una década de pérdidas, Tesla pueda por fin dar beneficios netos.

El beneficio obtenido durante el tercer trimestre del 2019 fue de 143 millones de dólares, y rápidamente las acciones de la empresa subieron un 20%.

También se anunció el lanzamiento para el año que viene de un SUV (vehículo utilitario deportivo en español) autónomo y más barato, lo que esperan les genere ventaja en la carrera por liderar el mercado de autos eléctricos de lujo.

¿Cómo se comportarán Panasonic y Tesla frente a estas noticias? Los usuarios de aplicaciones de trading probablemente ya estarán haciendo sus cábalas y perfilando estrategias, ya que para un buen inversor, ninguna noticia financiera es baladí, y menos cuando tiene que ver con el futuro de dos pesos pesados.