Baterías de litio darían nueva vida a los autos eléctricos

La industria de vehículos eléctricos podría evitar un nuevo revés por la falta de protocolos de desecho y la alta demanda de materias primas.

Londres, 13 Nov (Notimex).- La industria de vehículos eléctricos podría evitar un nuevo revés por la falta de protocolos de desecho y la alta demanda de materias primas, si utiliza baterías reciclables de iones de litio, advierten investigadores de la Institución Faraday de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido.

El impacto neto de la producción de baterías de iones de litio podría verse notoriamente reducido si al final de su vida útil se recupera la mayor cantidad de materiales, situación que actualmente es difícil por la rápida producción de autos eléctricos.

Destacan que el tiempo de vida de estas baterías es de entre 15 y 20 años, tres veces más que el de aquellas que utilizan plomo y ácido.

La producción de litio a partir de la salmuera, implica la perforación de una salina y el bombeo de la solución rica en minerales a la superficie, proceso que agota las capas freáticas y disminuye la vida de las aguas subterráneas.

Uno de los principales productores de litio se encuentra en Chile, en el Salar de Atacama, donde las actividades mineras consumen más del 65 por ciento del agua, la cual es compartida con granjas aledañas, que han tenido que importar el líquido.

La producción de una tonelada de litio requiere 750 toneladas de salmuera y mil 900 toneladas de agua, las cuales se consumen por evaporación.

El impacto de la producción de baterías de iones de litio podría reducirse notoriamente si se recupera la mayor cantidad de materiales, situación difícil de lograr actualmente por la rápida producción de autos eléctricos.

Un problema que presenta la fabricación de baterías de iones de litio es la falta de regulaciones para la extracción del mineral, que se hace sin restricciones.

En el caso de las baterías de plomo y celdas de cobalto, las reservas de este último material se encuentran principalmente en la República Democrática del Congo, en donde la política y la problemática social alrededor de su extracción ha ocasionado alzas considerables en su costo. FOTO: PIXABAY