Con el fin de aumentar la vida útil de la carne de pollo envasada Uvesa y Termoformas de Levante mediante la financiación de la Agencia Valencia de Innovación (AVI), desarrollaron una nueva bandeja generadora de dióxido de carbono (CO2), dentro del programa de Consolidación de la cadena de valor empresarial. Este envase activo además reducirá los costes de envasado, y mantendrá el buen aspecto del producto al no haber exudado.

Este tipo de invenciones surgen respecto a la problemática de que Europa desperdicia un 20 % de alimentos que produce anualmente. Para ser más específicos, en el continente se desecha en promedio 25.000 toneladas de pollo. Esto se debe a que la carne no suele durar en buen estado más de 7 a 9 días si se mantiene envasada bajo control estricto de refrigeración, debiéndose además de consumir en las 24 horas siguientes a la apertura del envase.

El envasado en atmósfera modificada presenta inconvenientes como la tendencia del CO2 a solubilizarse en los alimentos, por el posible colapso del envase tras la pérdida del CO2 y su efecto conservador una vez abierto el envase, los altos exudados de la carne al haber demasiado CO2 en el interior del envase afecta negativamente al aspecto del producto.

De manera que, los centros de investigación Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística e Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos en colaboración con el proyecto Avico2, tendrá sistemas emisores de CO2 que permiten generar la atmósfera deseada en el interior del envase sin la necesidad de incorporar la mezcla de gases en el momento de envasado.

Está novedosa bandeja contribuirá a la reducción de costes con respecto a la tecnología actual de atmósfera protectora, debido al ahorro en inversión de maquinaria e instalaciones complejas de gases de alta pureza y mantenimiento de líneas de anacarado, así como la eliminación de la almohadilla de celulosa de bandejas actuales.

Entre lo más destacable del proyecto es que se mejorará el alimento del envasado, además de reducir el desperdicio alimentario y los aspectos negativos que conllevan en términos de sostenibilidad social, económica y medioambiental. A pesar de que Europa muestran preocupación por su indicador en desperdicios en 25.000 toneladas, México supera la cifra en 20 millones de toneladas que se calcula en una pérdida de 25 millones de dólares anuales, de acuerdo a la Consultora WRAP.

El portavoz de sincable.mx, Santiago González, destacó que “México es un país con 52.4 millones de personas que viven pobreza y con carencias alimentarias, y en algunos casos enfrentan grados de desnutrición, así que los desperdicios en toneladas es algo inhumano que debe comenzarse a atender”.

En este sentido, refirió la importancia y necesidad de avanzar en dirección este avance tecnológico para que se exporte en un futuro o por el contrario desarrollar invenciones de este tipo que solo podrían lograrse con la aprobación de recursos, que finalmente atiendan esta problemática.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), refieren que la mayor cantidad de desperdicios en la cadena de agricultura y transportación se registra los países en vías de desarrollo.