Los elefantes, beneficiados con medidas contra comercio internacional

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Los elefantes, uno de los animales carismáticos, podrán ahora disfrutar de una mayor protección mediante la restricción del comercio internacional.

Ginebra, 28 Ago (Notimex).- Los elefantes, uno de los animales carismáticos más buscados para circos o zoológicos a pesar de que sufren el hecho de ser separados de su familia y la vida en cautiverio, podrán ahora disfrutar de una mayor protección mediante la restricción del comercio internacional.

El regulador del comercio mundial de vida silvestre, cuyos integrantes se reunieron durante 12 días en Ginebra, aprobó por una amplia mayoría la adopción de fuertes restricciones para evitar la extracción y el comercio de elefantes silvestres vivos con destino a la cautividad.

En un hecho aplaudido por organizaciones no gubernamentales en defensa de los animales, limitó la venta al extranjero de elefantes de África capturados en la naturaleza, para circos, zoológicos o parques recreativos.

De esta manera queda prohibido el movimiento de estos animales vivos fuera del área de distribución de la especie, salvo en casos muy excepcionales, los cuales deberán ser debidamente avalados y garantizados por el Comité de Fauna y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La medida forma parte de las conclusiones de la reunión 18 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, por sus siglas en inglés).

Con el anterior convenio, la CITES permitía que los elefantes pudieran ser exportados con fines comerciales a otros países fuera de su área de distribución natural, a lo que se definía como destinatarios “apropiados y aceptables”, pero quedaba abierta la opción de que terminaran en manos inapropiadas y con poco control.

Este mamífero nativo de África y Asia, protegido y comercializar sus partes y/o derivados no está permitido, es considerado ingeniero de ecosistemas con un papel vital en su hábitat porque contribuye a mantener la rica biodiversidad de los espacios que comparte con otros animales salvajes.

Los elefantes, considerados fascinantes, inteligentes, sensibles y altamente sociales, se encargan de hacer caminos en hábitats boscosos para que otras especies transiten.

Pasan la mayor parte de su vida comiendo y buscando comida, gustan especialmente de alimentarse de árboles jóvenes y plantas recién abiertas en el bosque.

Sin embargo, sufren una constante amenaza debido al tráfico de marfil, pese a la prohibición de la CITES. Hoy en día no se ha detenido la caza furtiva y siguen operando los mercados irregulares.

Entre 1990 y 2017 unos mil 774 elefantes fueron trasladados a China, Estados Unidos y México, de los que unos 583 ejemplares terminaron en circos y centros de exhibiciones y otros 331 en zoológicos.

En México, la situación de los elefantes no es diferente, hay muy pocos ejemplares, en cautiverio, en centros recreativos y zoológicos. El peor caso es el de una hembra africana en uno de los tres zoológicos de la capital, donde al parecer las condiciones en las que la mantienen son lamentables, sin comida, ni cuidados y ataques de estrés.

Llegó hace unos siete años, tras ser comprada a un circo, y hasta 2016 convivía con otro ejemplar, una hembra asiática que tuvo que ser dormida debido a que desarrolló osteoartritis, una las enfermedades derivadas de la vida en cautiverio.

Desafortunadamente, esta especie podría desaparecer pronto debido a que, lejos de los millones de ejemplares que se calcularon alguna vez, ahora su población se ve reducida a menos de medio millón, principalmente por la caza furtiva para satisfacer la demanda asiática de marfil y la creciente invasión humana de sus hábitats.