Reto, hacer permanente la transformación democrática Ramírez Cuevas

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La sociedad mexicana enfrenta el reto de mantener la transformación democrática de manera permanente, aseveró el vocero de la Presidencia. Foto: Twitter.

México, 27 Jul (Notimex).- La sociedad mexicana enfrenta el reto de mantener la transformación democrática de manera permanente, profundizando en sus procesos y en la participación de la gente, aseveró hoy el coordinador general de Comunicación Social y vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas.

“La sociedad ha creído en un cambio y en la capacidad de poder –a través del voto, de la organización y de la revolución de las conciencias–, lograr esta revolución pacífica, que en el caso de México es inédita”, aseguró.

Al participar en un diálogo público con simpatizantes de Morena en el Parque “José Refugio Ménez”, de la colonia Postal, al que asistió el izquierdista francés Jean Luc Mélenchon, Ramírez Cuevas apuntó que este tipo de asambleas ciudadanas son las que han hecho posible el cambio en México.

Recordó que todas las transformaciones en el país habían sido violentas, pues el poder no ha dejado sus privilegios y el ejercicio de su abuso por su propia voluntad, pero ahora, gracias al “tsunami electoral” del año pasado, se pudo optar de manera pacífica por la transformación.

Espacios como este, señaló, son los que han hecho posible el cambio en México, mantener el dedo en la llaga, estar organizados, reflexionar, informarse, actuar, han sido elementos centrales para la transformación.

Dijo que se trata de una transformación democrática de largo aliento, de trabajo en el barrio, de tomar confianza en los procesos de organización social, comunitaria, sindical, campesina, indígena, con causas como la lucha por los derechos sociales, la educación, el trabajo, en contra de la violencia y el abuso del poder.

Expuso que si bien la gente en México tomó el año pasado una decisión trascendental para el futuro inmediato del país, también tiene repercusión en el ámbito internacional, en la medida en que se enfrenta un sistema global económico que ha sometido a los pueblos y comunidades.

El voto el año pasado fue contra este modelo de gobernabilidad y por el establecimiento de las bases de un cambio más profundo que incluya a todos, una economía que dé trabajo, futuro y certidumbre a todas las familias y “no sólo a los poseedores de empresas o a unos cuantos grupos privilegiados”, anotó.