Somos Tabacalera, una radiografía visual de esa colonia

La exposición busca fortalecer el vínculo entre los vecinos y el espacio museístico que la muestra

Tabacalera
La historia de esa colonia y las características que la definen se muestran en la exposición Somos Tabacalera, que le han permitido conformar su fisonomía. Foto: Twitter.

México, 24 Jul (Notimex).- La historia de esa colonia capitalina y las características que la definen se muestran en la exposición Somos Tabacalera, que de acuerdo con Mireida Velázquez, directora del Museo Nacional de San Carlos, le han permitido conformar su fisonomía.

“Es una manera de insertarnos en la historia de la colonia, y también de hacer un homenaje al barrio que nos permite integrarnos. El Museo Nacional de San Carlos es testigo del desarrollo urbano y parte fundamental de la Tabacalera, y ésta, a su vez, de la Ciudad de México”, señaló durante un recorrido por la exhibición.

Explicó que en ella se traza una ruta por la arquitectura, fotografía, publicidad, pintura y escultura, que en conjunto hacen una radiografía visual de su patrimonio arquitectónico, sus cines y sus teatros emblemáticos, algunos personajes que la han habitado, así como sus monumentos y diversiones.

“En los años 30 del siglo XX, este espacio ya era un centro importante de la vida comercial, política e intelectual de la Ciudad de México. Lo presentamos como un proyecto íntimo, de vecinos, porque esta es nuestra manera de abrirle las puertas a los habitantes de la colonia, y crear un sentido de identidad y pertenencia, de protección y cuidado del patrimonio que nos rodea”, aseveró.

La muestra, que será inaugurada mañana y permanecerá abierta hasta el 12 de enero de 2020, ofrece poco más de 200 piezas entre pinturas, esculturas, gráfica, afiches cinematográficos y cortos de cine, de las que destaca un enorme mapa en el que se ubican los monumentos a la Revolución, el dedicado a Cuauhtémoc y la estatua “El Caballito” de Manuel Tolsá.

También en esa colonia se localiza el edificio “El Moro”, ocupado por la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, desde donde se realizó la primera transmisión de televisión en México: La ceremonia en la que el entonces presidente Miguel Alemán Valdés rindió su IV Informe de Labores.

“Para dar forma y vida a la muestra recurrimos a diversas colecciones y acervos, como los pertenecientes a los museos de Arte Moderno, Nacional de Arquitectura y de la Ciudad de México; al Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble; a la Biblioteca Nacional de México; a la Fundación Héctor y María García, y a otros, tanto públicos como privados”, refirió.

Dividida en seis núcleos temáticos, Somos Tabacalera inicia con “Muros y memoria”, donde el espectador nota el inicio de los trabajos de urbanización con la edificación de “El Moro” y la Plaza de Toros, la colocación de la estatua ecuestre de Carlos IV, rápidamente bautizada por la voz popular como “El Caballito”, así como del Hotel Reforma y el Frontón México.

En “Vivir en la Tabacalera”, segundo núcleo, se reviven escenas de la vida diaria, con sus vendedores de toda clase de mercancías, y se registra el inicio del transporte público con sus tranvías jalados por mulitas, que dio servicio a los pobladores pioneros, y que al iniciar el siglo XX, la modernidad los cambió por transporte colectivo eléctrico.

La exposición remite a diversos momentos de la historia, tanto de la colonia como de la Ciudad de México, del país, e incluso del mundo, como por ejemplo las protestas realizadas por algunas actrices en el año 1945, y el movimiento que los maestros y otros integrantes del gremio magisterial hicieron en 1957.

También se consigna la estancia en el país de los líderes revolucionarios Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, quienes charlaron por espacio de más de seis horas en un sitio de esta colonia.

Mireida Velázquez manifestó que un apartado especial merece el Monumento a la Revolución, donde se detalla la historia de ese emblema de la capital del país.

Construido por el arquitecto francés Émile Bénard, su edificación inició en 1898 para ser el Palacio Legislativo, pero la irrupción del movimiento revolucionario dio un giro al proyecto, que permaneció detenido durante varios años hasta que en 1933 se encargó al arquitecto Carlos Obregón Santacilia terminarlo, ya como el monumento que es hoy.

El cine también ocupa un espacio en la exposición, y a través de fragmentos de las películas Días de otoñoLa noche avanza y Ustedes los ricos, entre otras, el público tiene acceso a esas manifestaciones del séptimo arte rodadas en la colonia.

El último núcleo, “Testigos de la historia”, se ocupa de dar cuenta del Palacio del Conde de Buenavista, actual sede del Museo Nacional de San Carlos. Antes fue casa de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, y de la Escuela Nacional Preparatoria número 4.

“Tras diversos arreglos, remodelaciones y adecuaciones, el 12 de junio de 1968 fue inaugurado ahí el Museo Nacional de San Carlos y la Academia de las Artes para que cobijara las colecciones de arte europeo de la Academia de Artes y la Antigua Academia de San Carlos”, apuntó Mireida Velázquez.

Cabe señalar que en la colonia Tabacalera existió el estudio del muralista mexicano José Clemente Orozco; la residencia de Nellie Campobello, una de las principales narradoras de la Revolución mexicana, así como el Frontón México, los cines Roble e iris y el legendario Café Colón.