Betsabé Espinal, primera mujer en encabezar huelga en Colombia

Ángela Becerra recupera su historia en “Algún día, hoy”.

Betsabé Espinal
La escritora colombiana Ángela Becerra ganó el premio de novela Fernando Lara 2019 con Algún día, hoy, en la que narra la historia de Betsabé Espinal. Foto: Ilustrativa.

México, 16 Jul (Notimex).- La escritora colombiana Ángela Becerra ganó el premio de novela Fernando Lara 2019 con Algún día, hoy, en la que narra la historia de Betsabé Espinal, quien a los 23 años de edad organizó la primera huelga femenina en la historia.

La autora habló sobre su primer acercamiento con Betsabé, al recordar la magia que ocurrió con esta historia porque ya tenía otra novela preparada, en ciernes, y estaba a punto de empezar a escribirla.

“Me fui a Cartagena de Indias y a las 2:30 de la mañana, que no me podía dormir, puse la televisión y aparece el rostro de esta niña, tan bello. Había sido la primera mujer que había liderado una huelga, y había quedado sepultada en el olvido”, contó.

La escritora, nacida en Cali, Colombia (1957), reconoció que tuvo “una conexión muy especial con ese rostro y pensé: yo te voy a devolver a la vida”.

En entrevista con Notimex, dijo que era la primera vez que abordaría un hecho histórico, “que me iba a ir a otra época y que, además, desconocía prácticamente todo de ella”.

“Empiezo a investigar, me encuentro con su fecha de nacimiento, con que había sido hija natural de una campesina muy pobre, y después, desaparición total del personaje hasta el momento en que se hace visible con la huelga”, reveló.

Eso que podría ser un problema, consideró la autora colombiana, “realmente para mí fue un regalo, porque me iba a permitir crear, ficcionar toda su historia”.

El género: Idealismo mágico
Para Ángela Becerra, “la magia está al servicio de la emoción del personaje, para darle brillo, para crearle una pátina que haga que vibre el sentimiento de ese personaje”.

Explicó que “hay un momento en que Capitolina se queda inconsciente. Todos creen que ella está inconsciente, y el padre empieza a recriminarla, creyendo que ella está dormida”.

En ese momento, “le empieza a decir: ‘¿y por qué viniste a salir mujer cuando yo estaba esperando un hombre?, ¿y por qué saliste con este problema físico?´, y ella está llorando por dentro pero no le salen las lágrimas. Pero sobre la cabeza del padre hay una lámpara de cristal de Bohemia llena de lágrimas, y las lágrimas empiezan a caer sobre el padre”.

La autora destacó que “ese tipo de cosas son las que aparecen dentro de la novela: el momento en el que los hombres no quieren participar en la huelga, empieza un terremoto impresionante y se abre la calle, y se traga a los hombres”.

Con respecto a cómo vivimos la magia en América Latina, comentó que “la magia la tenemos; si queremos la cogemos y si no, vivimos en lo plano. Decidimos nosotros cómo vivir”.