La vida me ha dado todo, no puedo pedirle más: Ignacio López Tarso

El actor estrenará la obra Una vida en el teatro, al lado de su hijo Juan Ignacio Aranda.

Ignacio López Tarso
Aunque su andar es lento, siempre mantiene el entusiasmo por salir de su casa y divertirse, Ignacio López Tarso, quien a sus 94 años vuelve a los escenarios con la obra Una vida en el teatro. Foto: NTX.

México, 11 Jul (Notimex).- Su energía ya no es la misma de su juventud; su vista le falla y el oído también. Aunque su andar es lento, siempre mantiene el entusiasmo por salir de su casa y divertirse, no pierde la sonrisa como tampoco la coquetería, así es Ignacio López Tarso, quien a sus 94 años vuelve a los escenarios con la obra Una vida en el teatro.

Cualquiera a su edad, dice, estaría viendo la televisión recostado en su cama y tomando leche, pero no es su caso.

“Yo necesito estar afuera y trabajando arriba del escenario. Necesito ver mucho teatro y platicar con la gente, ese es mi alimento de todos los días, sólo así funciono”, dijo el actor.

Infinidad de veces, la prensa le pregunta si ha pensado en el retiro y su respuesta de siempre es no. Don Ignacio no concibe la vida sin actuar, así que una vez más responde: “Nunca me voy a retirar”.

“Tampoco quiero morirme arriba del escenario porque sería un trauma para el público. Quiero morir en mi cama o en la camilla de un hospital si las cosas se complican, pero mientras tenga vida, fuerzas, memoria y entusiasmo, seguiré trabajando. La muerte es lo único que me va a retirar”, comentó el actor a Notimex.

A López Tarso le emociona hablar del nuevo proyecto teatral que compartirá con su hijo Juan Ignacio Aranda. No es la primera vez que trabajan juntos, de hecho, ya son ocho, pero sí será el más especial porque Una vida en el teatro (A life in the theatre), de David Mamet, tiene que ver con ellos como actores.

Había sido un largo sueño acariciado que a partir del 12 de julio harán realidad en el Teatro San Jerónimo Independencia, bajo la dirección de Salvador Garcini y la producción de Daniel Gómez Casanova.

Sólo serán ellos dos en el escenario para dar vida a “Roberto” (Tarso) y “Juan” (Aranda). Son un maestro y un alumno que se desempeñan en una obra de teatro. A través de la convivencia, “Roberto” irá puliendo la capacidad histriónica de su compañero.

Es el teatro dentro del teatro y cada uno interpretará a su vez a cinco personajes. Serán fragmentos de piezas como La tempestad, El rey Lear, Hamlet y La vida es sueño.

“Mi hijo memoriza bien al igual que yo y nos llevamos muy bien en escena, nos sentimos cómodos. La historia me gusta porque has de cuenta que el dramaturgo se inspiró en mi vida, es como platicar todo lo que he hecho en el escenario. No es la plática de la persona actor, es el actor puro”, resaltó.

Dice que Una vida en el teatro llega en el momento justo que quiere hablar de él, de lo que ha sido su camino interpretando a varios personajes en diversos proyectos teatrales, televisivos y cinematográficos que lo tienen consagrado como uno de los más representativos de la actuación en México.

“Es el momento de decir que he tenido una vida muy gozosa como actor, porque he hecho lo que me gusta y las obras que me gustan. Nunca he estado en el escenario a disgusto porque siempre me han ofrecido cosas que me construyen”.

Con 71 años de trayectoria artística en los escenarios, Ignacio López Tarso recuerda que ha dado vida a los personajes más destacados en el arte teatral. Ha hecho a todos los griegos, a los de Shakespeare, de Molière y los clásicos españoles.

“Mi vida ha sido muy grata en ese sentido. Además, el público me sigue y me busca en las obras porque creo que le gusta mi trabajo, así que ¿qué más puedo esperar y pedirle a la vida? Ya no puedo pedirle más, me ha dado todo”, afirmó el actor.