Vacuna podría detener extinción de loro de vientre naranja

loro de vientre naranja
Científicos australianos informaron que el loro de vientre naranja podría salvarse de la extinción inevitable gracias a una nueva vacuna. Foto: Ilustrativa.

Sydney, 27 Jun (Notimex).- Luego de 10 años de investigación, científicos australianos informaron que el loro de vientre naranja podría salvarse de la extinción inevitable gracias a una nueva vacuna diseñada para combatir la enfermedad que ha reducido esa especie silvestre.

La vacuna contra la enfermedad Psittacine Circoviral Disease (PCD), conocida como transtorno de pico y pluma, será presentará a la Autoridad Australiana de Pesticidas y Medicamentos Veterinarios (APVMA, por sus siglas en inglés) y así poder detener la extinción del loro, del cual solo existen 15 ejemplares en libertad.

Según científicos de la Universidad Charles Sturt, ubicada en Nueva Gales del Sur, tras una década de investigación, encontraron la solución para combatir la PCD, al identificar una proteína clave que podría eliminar la enfermedad por completo del loro que habita en el suroeste de Tasmania.

En declaraciones a la prensa, el investigador Shane Raidal dijo que “estas aves se reproducen en huecos de nidos y eso permite que se infecten. Es una infección devastadora cuando el ave la contrae, ya que los pájaros pierden sus plumas y sucumben a todo tipo de infecciones”.

Jade Forwood, profesor de bioquímica de la Universidad, explicó que la investigación demostró que “la proteína particular del virus encapsula el genoma (…) Al producir esta proteína en una forma no infecciosa, le da al ave la oportunidad de generar una respuesta inmune, aumentar sus anticuerpos y, en última instancia, combatir el virus”.

Los investigadores están en espera de probar que la vacuna sea efectiva y segura, por lo que tienen la esperanza que su trabajo pueda ser aprobado el próximo año.

De acuerdo con reportes de prensa, el loro de vientre naranja está clasificado como una de las especies más raras y en peligro de extinción; solo se reproduce en Tasmania y pasa el invierno en la costa de Victoria y Australia del Sur.

Indicaron que la pérdida de hábitat y la enfermedad PCD son una amenaza para la especie, que cuenta con 400 ejemplares criados en cautiverio, donde todos son sometidos a pruebas para identificar y prevenir la propagación de enfermedades.