Xerostomía o resequedad de boca provoca desequilibrio en ambiente bucal

xerostomía
La xerostomía es una manifestación clínica que provoca la disminución de saliva por una alteración del funcionamiento de las glándulas salivales. Foto: Ilustrativa.

México, 8 Abr (Notimex).- La deshidratación, el tabaquismo, el estrés, la ansiedad o las quimioterapias pueden provocar xerostomía, una manifestación clínica que provoca la disminución de saliva por una alteración del funcionamiento de las glándulas salivales.

Así lo señaló el cirujano dentista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alexiei Constantino, al explicar que entre los principales problemas de una persona con xerostomía es “la falta de hidratación en todos los tejidos blandos”.

Lo anterior trae como consecuencia un desequilibrio biológico en el ambiente bucal, por lo que hay posibilidad de caries, enfermedades periodontales, problemas digestivos y dificultad para la fonación, detalló.

La xerostomía no es una enfermedad sino una situación clínica, a la que toda la población puede estar susceptible, incluso, dijo el cirujano, “todos en algún momento en la vida hemos tenido resequedad bucal por falta de hidratantes”, pero se estima que afecta al 20 y 30 por ciento de la población mexicana.

Este padecimiento se puede diagnosticar a través de una sialometría, que es una prueba para examinar el flujo salival; una biopsia de glándulas salivales, una resonancia magnética o la tomografía computarizada.

El maestro en Ciencias Odontológicas mencionó en entrevista con Notimex que es indispensable aumentar la ingesta de líquidos en estas épocas de calor ya que de lo contrario inician los signos de resequedad bucal y podría generar xerostomía.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda beber al menos dos litros de agua al día para mantener el organismo sano e hidratado, dependiendo del tamaño de la persona, su edad, su nivel de actividad física, y el clima.

Aunque no existe una edad específica, la resequedad de la boca se presenta con mayor frecuencia en personas laboralmente activas, sobre todo en un rango que va de los 40 a los 60 años.

La recomendación del especialista fue “si detectamos que nuestra boca está reseca, que se tiene mal aliento o alguna dificultad en alguna pieza dental, la persona tendrá que acudir al médico o cirujano dentista para que identifique el padecimiento o enfermedad y sea tratado lo más pronto posible”.