CanSat, el nanosatélite para fortalecer monitoreo ambiental

CanSat
CanSat es un nanosatélite que ofrece mediciones técnicas sobre datos meteorológicos y niveles de contaminación por CO2 suspendidas en el aire. Foto: IPN.

México, 27 Feb (Notimex).- Con el tamaño de una lata de refresco, CanSat es un nanosatélite que ofrece mediciones técnicas sobre datos meteorológicos y niveles de contaminación por dióxido de carbono (CO2) suspendidas en el aire.

El desarrollo está a cargo del egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), José Tlacaélel Sánchez Rangel, ingeniero mecatrónico por la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA).

Este tipo de nanosatélites se constituyen en plataformas para investigación y aplicación científica, que permiten conseguir información para nuevos desarrollos tecnológicos; tienen aplicaciones tecnológicos, sociales y ambientales.

A través de este nanosatélite es posible monitorear la humedad, velocidad, aceleración, presión atmosférica y temperatura, pesa 154 gramos y simula los conceptos básicos de un satélite real en órbita para una misión específica.

En un comunicado, el IPN informó que por medio de una carcasa impresa en 3D y con un hexacoptero, cuyo vuelo dura 30 minutos, evalúan el CanSat a una altura de hasta 250 metros. “Tiene una duración de cuatro horas seguidas o pausadas de transmisión de variables”, explicó.

El nanosatélite funciona con tres sistemas electrónicos: el primero se encarga de alimentar y suministrar toda la energía para su operación y el segundo subsistema es el de computadora abordo, que lee todos sensores de temperatura, presión atmosférica, humedad y CO2.

Cuenta con una computadora abordo que es la que procesa toda la información de los sensores y la envía al tercer sistema que es el de comunicación para que, de forma inalámbrica, la mande a una antena receptora en la computadora, en la que se despliegan los datos y variables en tiempo real del CanSat.

Sánchez Rangel señaló que con este nanosatélite se podría reforzar la labor de las 28 estaciones de monitoreo que hay en la Ciudad de México y 15 en el Estado de México, para cubrir rangos más amplios de zonas y disminuir costos.