Está en México versión en español de “Signos junto al camino”

El libro de Ivo Andrić reúne anotaciones, apuntes de diario, insomnio y un inventario de pesadillas

Llegó a México la versión en español del libro “Signos junto al camino”, de Ivo Andrić, reconocido autor de culto nacido en Travnik, Bosnia en 1892.

México, 18 Feb (Notimex).- Llegó a México la versión en español del libro “Signos junto al camino”, de Ivo Andrić, reconocido autor de culto nacido en Travnik, Bosnia en 1892. La traducción se debe a Dubravka Sužnjević y el prólogo a Goran Petrović en edición de la casa Sexto Piso, quien recién la colocó como novedad del Invierno 2016-2017.

El autor comenzó a escribir a los 11 años de edad. Fue un firme defensor de la causa yugoslava, y miembro del movimiento nacionalista progresista Mlada Bosna (Joven Bosnia). En julio de 1914 fue arrestado y permaneció como preso político por casi un año. En los años 30, su carrera de diplomático fue en ascenso hasta recibir condecoraciones internacionales.

“Signos junto al camino” es un libro cuya forma se escapa. Son a la vez anotaciones y apuntes de diario, son insomnio y vigilia, son textos tanto para los escritores como para los lectores, son también un inventario de pesadillas y un conjunto de historias cotidianas, son el inicio de una novela “total” y un gran poema solitario que, incluso, infunde aliento.

En pocas palabras, los “Signos junto al camino” son una sola pregunta: “¿Dónde estoy?”. Un hombre que no se hace esa pregunta, que siempre sabe con certeza dónde está, cuánto hay desde el “aquí y ahora” hasta el “allá y más allá”, es un hombre perdido, determinado por su imprudencia o soberbia, enfatiza el autor del prólogo como aviso para los lectores.

Añade que es un hombre determinado por accesorios técnicos, por sistemas de medición y por estructuras sociales, pero no por sí mismo. “Aunque suene paradójico, ese punto en el que está cada hombre es el camino”, sostiene Petrović, experto en la obra de Andrić, y dice que en el texto de la obra, todo transcurre adentro. Y desde dentro. Es ir tras el alma.

Es, añade, caer o elevarse siguiendo el alma, atravesar en pos de ella los esteros, el agua, rastrearla por entre las colinas y los montes, seguirla hasta las cárceles de aire viciado, húmedos zaguanes o formidables templos, estar con el alma frente al abismo de una hoja de papel vacía, aun sin escribir, la hoja esencialmente más importante que esa que decía:

“Se otorga el Premio Nobel de Literatura a…”. Ese es el viaje del que hablan los “Signos junto al camino”, de Ivo Andrić, a quien en aquellos años su posición como diplomático le sirvió para interceder ante las autoridades alemanas para salvar a muchos estudiosos y no pocos escritores de los campos de concentración, durante la Segunda Guerra Mundial.

Las obras de Andrić se convirtieron en clásicos de la literatura moderna serbia, bosnia y croata, destacando, entre otras, “Un puente sobre el Drina”, “La crónica de Travnik” y “El lugar maldito”. En 1961 recibió el Premio Nobel de Literatura. Por esas y otras razones, ha sido el autor más traducido en toda la historia de la zona de los Balcanes.