En Canadá las mascotas tienen un trato especial y cuando mueren los costos de incineración o entierro superan lo que se pagó por el animal.

Toronto, 2 Nov (Notimex).- En Canadá las mascotas, y sobre todo los perros, tienen un trato especial y hay quienes lo consideran “un hijo más”, cuando mueren el trato humano se extiende a la incineración o al entierro en cementerio, con costos que superan lo que se pagó por el animal.

“Nuestro schnauzer ´Tomás´ nos costó 150 dólares, pero cuando le diagnosticaron cáncer terminal decidimos dormirlo y, pese a que escogimos el paquete más barato, nos cobraron 800 dólares”, dijo a Notimex, Alberto Cubillas, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua (México).

Agregó que las consultas con el veterinario cuestan como 75 dólares, y unos 70 dólares de medicamento.

“Cuando pusimos a dormir a ´Tomás´ nos cobraron 800 dólares, que incluyeron consulta, radiografía, eutanasia e incineración colectiva, que era el paquete más barato. Si queríamos conservar sus cenizas debíamos pagar 200 dólares, además del costo de la urna”.

La ley canadiense prohíbe enterrar a las mascotas en los patios traseros de las casas, por lo que existen servicios de incineración colectiva o individual y cementerios para animales domésticos.

Las tarifas de servicio de eutanasia animal varían según la ciudad y el tamaño de la mascota.

El médico veterinario Roberto Briones, quien tiene su consultorio en Ottawa, dijo a Notimex que la cremación se cobra de acuerdo con el peso del animal; la general cuesta como 120 dólares y la individual 300 dólares, y el dueño se puede quedar con las cenizas.

Informó que los centros de incineración son exclusivos para los animales y deben de reunir los mismos requisitos que los que se usan para los seres humanos.

El doctor mexicano señaló que el servicio de eutanasia puede costar como 130 dólares, aunque reconoció que los precios pueden aumentar en grandes ciudades como Toronto o Vancouver.

Briones, a quien le costó varios años y miles de dólares obtener su licencia para ejercer en Canadá, recordó que en Chihuahua, cuando alguien le llevó un perro muy enfermo le dijo “sale más barata una bala que una consulta”.

Aquí en Canadá es diferente, precisó, pues para muchas personas el perro es un miembro de la familia, incluso me dicen “no es un perro es mi hijo”; yo soy como un “perriatra” porque el trato que le da el canadiense a su mascota es casi como si fuera un ser humano.

A su consultorio en la capital canadiense le llevaron a una perra de 12 años con la matriz infectada, cuyo tratamiento hubiera costado como tres mil dólares, optaron por la eutanasia. “Aquí no hacemos nada si el cliente no sabe lo que le va a costar”.

“Rocky” era un pastor alemán que sufrió un infarto a los 14 años, que le afectó su calidad de vida. “No podía caminar, le daban temblorinas y no controlaba sus esfínteres”, explicó María Fernanda Serroul.

Este perro llegó a la familia antes que sus dos hijos, por lo que era muy apreciado y sus dueños decidieron darle una muerte pacífica poniéndolo a dormir, incinerándolo y ahora guardan sus cenizas en una urna que se mantiene como “guardián” a la entrada de la casa.

“La consulta, la inyección y la incineración nos costó como 400 dólares en el 2013 y mi esposo había comprado a Rocky 14 años atrás por 206 dólares. Su urna está bien bonita y la tenemos a la entrada junto a un jarrón de talavera”, añadió Fernanda.

Recordó que hace unos 15 años también se le murió su perro “de toda la vida”, “El Chema”, y su esposo lo llevó a que lo durmieran y lo enterraron en un panteón para animales cerca de Toronto.

A pesar de que existen cementerios para animales, el doctor Briones indicó que la mayoría de las personas prefieren la incineración.

El “Wassnaar Pet Cemetery” es un panteón que está en Hamilton, a una hora al oeste de Toronto. Se ofrece como un pacífico lugar para dejar los restos de las mascotas queridas. Lleva el nombre de una localidad en Holanda en donde existe otro cementerio de animales.

En este panteón de cuatro mil metros cuadrados se puede enterrar a la mascota y el precio ronda 508 dólares con impuesto incluido. Se le puede enterrar “con su cobija preferida”, poner al sitio una placa y visitarlo cualquier día del año.

El precio varía según el peso del animal. Si supera los 30 kilos se cobran 100 dólares más.

La empresa “Pets at peace”, con oficinas en Toronto, Niágara y Simcoe, ofrece todo lo relacionado con un servicio funerario, incluida una sección de obituarios. El precio de cremación va desde 215 dólares para animales pequeños como hámster hasta 290 dólares para un perro mediano o grande por 380 dólares.

Los entrevistados coincidieron en que es caro tener una mascota en Canadá, pues los servicios veterinarios son costosos.

“Cuando llegamos a Toronto pensábamos comprarle a ´Tomás´ un seguro que cubriera las visitas al veterinario, pero costaba como 200 dólares al mes y no lo hicimos”, dijo Alberto.

“Tener un perro es un buen gasto, al año me gasto como 100 dólares de chequeo veterinario, más la comida. Hay seguros por si se enferma, pero son caros”, agregó Fernanda.

No obstante, el doctor Briones sostuvo que los precios son adecuados a todo lo que se tiene que pagar y consideró que en México los veterinarios “no se han sabido valorar” y cobran menos por su trabajo.

“En Canadá los veterinarios pagamos una millonada por todo, mi personal gana 18 dólares la hora, pago más de mil dólares al mes de impuestos a la ciudad y tengo cuatro empleados”, precisó.