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México, 19 May (Notimex).- Una investigadora del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnología (Ipicyt) detectó el origen de la contaminación del agua con arsénico Matehuala, por lo que propone un plan para evitar riesgos a la salud.

La especialista explicó en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), cómo logro conocer el origen, la concentración y la movilidad del componente químico en la región.

La investigadora Nadia Valentina Martínez Villegas recordó que la ciudad de Matehuala en el estado es conocida a través de la historia por su actividad minero-metalúrgica.

Sin embargo, en la actualidad se reportaron concentraciones de arsénico en cantidades alarmantes en los cuerpos de agua, pues los valores regulatorios de este elemento en agua para beber deben ser de 0.025 miligramos por litro y en Matehuala se registraron valores de hasta 158 miligramos por litro.

La investigadora explicó que una primera hipótesis era que la actividad minera sería la responsable por la oxidación de sulfuros como la pirita o arsenopirita, expuestos a la atmósfera durante los procesos de extracción de minerales del subsuelo.

Estos elementos reaccionan con el oxígeno y el agua de la atmósfera lo que genera hierro, sulfato y protones, así como arsénico, mencionó Martínez Villegas.

Pero la posterior precipitación de hierro atenúa la contaminación de arsénico, lo que disminuye su concentración en el agua a valores menores que las encontradas en la ciudad de Matehuala, lo cual contradice esta primera hipótesis, señaló la investigadora.

Martínez Villegas indicó que gracias a diversos estudios realizados por investigadores se pudo establecer que la proporción de arsénico decrece desde el centro de Matehuala hacia la población de Cerrito Blanco.

Los valores encontrados resultan elevados en comparación, incluso, con países como Bangladesh, en donde este elemento ocasionó decenas de millones de muertes por envenenamiento crónico.

La científica expuso que basándose en modelos hidrogeoquímicos se estableció una segunda hipótesis que propone que la contaminación de arsénico provenía de residuos metalúrgicos de arseniatos de calcio.

“Así, la fuente de la contaminación de arsénico en Matehuala es puntual, vive en la fundición abandonada y se debe a la disolución de arseniatos de calcio que contaminan el lugar”, explicó la académica.

Ante estas hipótesis, la científica del Ipicyt destacó que el flujo del agua se puede encontrar durante su trayecto con suelos enriquecidos con el contaminante.

Por ello, uno de los mayores riesgos de esta contaminación es la disposición fácil del agua que tienen los lugareños para usarla en los sembradíos de maíz, señaló la investigadora.

Indicó que la bioconcentración de arsénico en maíz es un proceso que se presenta en los cultivos del área y dicho impacto puede llegar a reflejarse en el crecimiento de las plantas, así como el efecto en los seres humanos.

“En un estudio que se realizó el año antepasado encontramos gente con arsénico en cabello en concentraciones consideradas peligrosas para el humano, observamos que dichos individuos habitan en la vecindad de la fundición abandonada y un complejo hidráulico que corre de Matehuala hacia Cerrito Blanco”, refirió Martínez Villegas.

La propuesta de los investigadores consiste en realizar un mapeo de los suelos agrícolas contaminados para identificar las rutas de exposición al contaminante y desarrollar sistemas de seguridad que ayuden a la población a identificar los cuerpos de agua contaminados y no contaminados para reducir el riesgo.

Además de determinar la geometría del acuífero contaminado generando perfiles litológicos, sondeos eléctricos verticales y tomografías eléctricas.