Diario colombiano pide acuerdos en América Latina para migración. FOTO_NOTIMEX

Bogotá, 11 May (Notimex).- La migración irregular que pasa por la frontera colombo-panameña “es grave” y “conmueve”, pero en América Latina se considera como una situación lejana, cuando el tráfico de personas es a nivel hemisférico, alertó hoy el periódico el Tiempo.

Esta semana el gobierno de Panamá decretó el cierre de la frontera con Colombia, como una medida para controlar el tráfico ilegal de personas, de droga, y contrabando de armas, que son los principales delitos que se presentan en esa región.

Según un editorial del rotativo colombiano, por la línea fronteriza han circulado de forma indocumentada al menos 15 mil personas de diferentes nacionalidades, que buscan cruzar a Panamá para seguir su ruta hacia Estados Unidos.

Pero la cifra de personas que han “hipotecado su futuro a mafias, e intentan poner sus pies en suelo estadunidense”, puede ser superior, alertó el diario.

La determinación de Panamá se da luego que el gobierno de Costa Rica decidió no permitir el paso de cubanos por su territorio hacia México, que es la última escala de su destino final, Estados Unidos.

“El detonante concreto fueron los tres mil 500 cubanos que quedaron varados en su territorio y a los que, gracias a un acuerdo con el gobierno mexicano, se les ha facilitado su desplazamiento a Ciudad Juárez, en la frontera con el país del norte”, anotó El Tiempo.

Planteó que “la determinación panameña debe llevar a voltear la mirada hacia el impacto y las dimensiones a nivel hemisférico del tráfico ilegal de personas”.

Este es “un delito, por cierto, de lesa humanidad, que, literalmente, atraviesa el continente y por lo tanto requiere urgentemente que las naciones afectadas se entiendan para actuar de forma coordinada”, señaló.

En América Latina hay varias rutas “controladas por temibles mafias, con largos tentáculos, a las que recurren ciudadanos de diversos países, desde Cuba hasta China, pasando por naciones del África subsahariana, que buscan huir de su patria con la ilusión de rehacer sus vidas en Estados Unidos”, describió el diario.

Apuntó que en la zona fronteriza los grupos ilegales como paramilitares, guerrilla y delincuencia común, cobran hasta cinco mil dólares por persona para garantizar el cruce, por un territorio selvático, hacia territorio panameño.

Esa cifra “ayuda a entender por qué para los comandantes de esas agrupaciones estos seres son mercancía, como lo son también las armas, la cocaína o los metales con que trafican”, indicó.

“Un macabro engranaje que lleva a la deshumanización total de las víctimas de los llamados ‘coyotes’ y de sus capos”, señaló.

La decisión de Panamá aumentó el riesgo de que se presente una situación como la que llevó al país vecino a proceder con el cierre, alertó.

“Más allá de que ocurra o no, lo cierto es que Colombia, como todas las demás naciones involucradas, bien harían, insistimos, en aprovechar esta coyuntura para coordinar esfuerzos. Y, en cualquier caso, no tomar como ejemplo a la Unión Europea”, enfatizó.