Cimacnoticias | Managua, Nic.- 05/04/2016-. La organización civil Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) en Nicaragua reportó la muerte de 20 mujeres entre los meses de enero, febrero y marzo de 2016 (seis más en comparación con el mismo periodo del año pasado); de estos crímenes, 17 feminicidas están prófugos de la justicia.

Según el monitoreo de medios de CDD, los desconocidos igualan la cantidad de asesinatos con los cometidos por las parejas y ex parejas, lo cual es motivo de preocupación porque demuestra una vez más el odio hacia las mujeres sean conocidas o no.

Las principales víctimas de feminicidio siguen siendo las adolescentes y mujeres jóvenes desde los 13 a los 40 años de edad, siendo el hogar el principal ámbito de la agresión, seguido de las zonas desoladas, la vía pública, los centros recreativos, y hasta en los lugares de trabajo.

El uso de armas blancas y de fuego figuran entre las formas de violencia utilizadas por los agresores, por lo que CDD exigió a las autoridades un mayor control de los armamentos en el país centroamericano.

CDD denunció que en el primer trimestre del año se registró también el asesinato de una transexual, ocurrido en una comunidad de la Costa Caribe Norte, donde por órdenes de un “whista” (juez comunal indígena) enterraron el cuerpo, lo que denota el desprecio a la vida de estas personas.

Este primer trimestre por primera vez se registró la mayor cantidad de casos de feminicidio en la Costa Caribe Norte y Sur (seis), más que en Managua (con cuatro), a pesar de las grandes diferencias poblacionales, donde la capital del país supera con más de 60 por ciento de la población a la costa.

Según el recuento, unas 14 mujeres son sobrevivientes de feminicidio, por lo que CDD exigió a las autoridades la aplicación de la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, y sobre todo tomar medidas preventivas para salvar la vida de las nicaragüenses.

Las autoridades no se han pronunciado al respecto, aunque generalmente en años recientes las estadísticas policiales son siempre menores a las registradas por los grupos feministas. El contraste se explica por una política oficial de ocultar la realidad, según han denunciado las organizaciones de mujeres. Por: Nelson Rodríguez, corresponsal.