Celebrando la fertilidad femenina.

La fertilidad femenina ha sido desde siempre fuente de asombro y fascinación para prácticamente todas las culturas.

Tradicionalmente, se ha visto en la menstruación ora un don que conectaba a la mujer con fuerzas divinas y le otorgaba poderes curativos, ora un castigo de éstas al género femenino en su conjunto.

El embarazo y el alumbramiento, por su parte, se han vinculado desde siempre a los ciclos de la naturaleza,y dada su trascendencia en la preservación del clan, la tribu y la comunidad en general, no es de extrañar que hayan constituido una de las preocupaciones principales de chamanes y sanadores.

En el caso de la cultura china, los primeros testimonios escritos que conservamos sobre la fertilidad de la mujer se remontan a los huesos y conchas de tortuga oraculares de la dinastía Shang.

En ellos, los oráculos preguntaban con frecuencia a la divinidad cómo hacer frente a problemas ligados al embarazo o a la infertilidad.Varios siglos más tarde, el Neijing concedería también gran importancia a la fisiología específica de la mujer, así como al diagnóstico y tratamiento de los trastornos ginecológicos.

Como tantos otros aspectos de la sabiduría médica de la época, muchos de los conceptos ligados a la ginecología y la obstetricia aparecen mencionados por primera vez en el ámbitochino en el Suwen; es el caso por ejemplo del útero, cuyas funciones, así como su vínculo con el Corazón y el Riñón,se describen con cierto detalle.

El Suwen explica asimismo los cambios hormonales de la vida de la mujer, plasmados en los ciclos de siete años del tiangui o «agua del cielo».

En ellos, como vimos, tienen un papel primordial el jing del Riñón y los meridianos extraordinarios, muy especialmente el Renmai y el Chongmai.

Así, según tales ciclos, a los catorce años la mujer recibe la llegada del tiangui o «agua del cielo»: Renmai se abre y Chongmai se llena, con lo que puede concebir, y a los cuarenta y nueve, Renmai en cambio se debilita y Chongmai se seca, con lo que el tiangui se agota, la menstruación cesa y la mujer deja de ser fértil.

Por supuesto, se trata de etapas aproximadas, pero nos dan una idea de cómo entiende la medicina china los cambios que a lo largo de la vida se operan en la fisiología de la mujer y el papel primordial que en ella desempeñan los meridianos extraordinarios y por tanto el jing del Riñón.

Por: Li Ping

Directora y Profesora de la Escuela Li Ping de Acupuntura y MTC
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