Legado de Armando Luna Ponce será difundido a lo largo de 2016.

México, 18 Ene (Notimex).- Alfredo Bernal, becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA), ofrecerá a lo largo de este año 28 recitales en el Estado de México, como parte del proyecto “Homenaje a Armando Luna Ponce El Chihuahua (1964-2015)”.

“La música de Armando Luna Ponce es música para virtuosos”, consideró Bernal, guitarrista y ex alumno del compositor fallecido el año pasado, quien con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) se dedica a difundir la obra de quien fuera su maestro en el Conservatorio Nacional de Música.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, en coordinación con los centros regionales y las casas de Cultura que comprende la Región II Zumpango, Bernal ofrecerá siete conciertos por trimestre a lo largo de 2016, para un total de 28.

También se tienen previstos talleres de perfeccionamiento y presentaciones en su honor.

“La idea es difundir su música para que la mayor gente posible la conozca. Sus piezas son muy interesantes y salen de todo el contexto de lo clásico”, aseguró el guitarrista.

Armando Luna Ponce consideraba que la música debe trasmitir la identidad de lo que es un compositor, por lo cual en su caso incluía todo tipo de géneros, desde música popular, medieval y vernácula, hasta blues y huapangos.

Por ello, para Bernal Sánchez su lenguaje es “maravilloso, denso y al mismo tiempo con ritmos guapachosos y bastante populares, lo cual hace que su música guste.

El interés del guitarrista por interpretar a su maestro se remonta al 2006 cuando grabó “Sonatas, Máscaras y Fantasías” con el apoyo del Fonca.

Luna, consideró el beneficiario del PECDA, fue un todo un intelectual, sus piezas requieren de constante práctica, pero sobre todo de gusto.

“A mí me encanta, es lo que más he disfrutado en toda mi vida, siempre que estoy ante sus composiciones siento que no hay otra cosa que quisiera tocar más que esas obras”, señaló Bernal, para quien Luna es “un músico completo”.

Un artista que usa las formas tradicionales para estructurar su obra y todos los elementos que utiliza es la disonancia, como si fuera una consonancia y clichés de todos lados: usa cantos gregorianos, el tema de Bach y todo lo que le gusta desde la Edad media hasta el siglo XX.