Caracas, 7 Ene (Notimex).- El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Henry Ramos Allup, descartó hoy un eventual conflicto con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Esto luego que la minoría oficialista protestó el miércoles que la mayoría opositora haya juramentado a tres diputados cuyas proclamaciones fueron suspendidas por el máximo tribunal.

Ramos Allup consideró “superfluas” denuncias de la bancada oficialista respecto a que el Congreso unicameral estuviera en “desacato” al TSJ, pues dijo que su obligación es “defender el sufragio popular” expresado el 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias.

“No me quiero adelantar sobre materias que en este momento me parecen superfluas. Ellos pueden concurrir a donde quieran y la Asamblea va a hacer lo que tiene que hacer. Lo que tenemos que hacer es conservar la constitucionalidad”, precisó al término de la Conferencia Episcopal Venezolana.

El socialdemócrata legislador aseguró que quien incurrió en desacato fue “quien desacató la voluntad popular recientemente expresada”.

“No pueden considerarse en desacato quienes en ejercicio de sus funciones parlamentarias califican a sus propios miembros. El reglamento interior y de debates es una disposición en ejecución directa de la Constitución”, indicó.

Ramos Allup recalcó: “Nosotros, para calificar a nuestros miembros y para ejercer nuestros deberes constitucionales, no pasamos por el tamiz de otros poderes. El TSJ es un poder subordinado porque lo elige la Asamblea”.

Puntualizó que de parte de la Asamblea no se generará el conflicto de poderes que auguró el oficialismo. “Si hay un conflicto no será de parte nuestra. Nosotros lo que estamos haciendo es cumplir con nuestros deberes constitucionales”.

“Ahora, si hay otro poder que tenga intención de conflicto, se quedará haciendo boxeo de sombra porque nosotros no vamos a pelear con nadie. Nosotros simplemente ejercemos las funciones que nos establece la Constitución”, señaló.

El miércoles, durante la primera sesión de la cámara, la mayoría opositora en la Asamblea juramentó a tres diputados cuyas proclamaciones fueron suspendidas por el TSJ, lo que provocó una airada reacción de la bancada oficialista, que alertó sobre un inminente conflicto por el presunto desacato.

La bancada opositora juramentó a los tres diputados de la sureña región de Amazonas que fueron electos y proclamados el 6 de diciembre, y después fueron impugnados por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

La Sala Electoral del TSJ admitió el jueves pasado la impugnación y suspendió la proclamación de los tres diputados opositores y uno oficialista.

La incorporación de los tres legisladores de Amazonas significa que la bancada opositora completó su logro electoral de 112 diputados, de un total de 167 escaños, con lo que alcanza una mayoría de dos tercios de la cámara y obtiene capacidad para promulgar leyes, convocar consultas y destituir ministros.

Ante la reacción del oficialismo, la bancada opositora aprobó una comisión especial que revisará la designación el mes pasado de 13 magistrados del TSJ, que la oposición denunció como fraudulenta por no cumplir los requisitos.

La oposición denunció que los magistrados fueron designados por la entonces mayoría oficialista para cambiar el balance de poder dentro del TSJ.

El presidente Nicolás Maduro calificó la noche del miércoles en cadena nacional de radio y televisión de “muy grave” lo ocurrido en la primera sesión de la Asamblea Nacional.

“Cité al bloque de Patria (bancada oficialista) para evaluar con espíritu nacional los pasos que hay que dar con esta gente que amenaza la tranquilidad y la estabilidad del país. Buscan que el país se desestabilice”, sentenció Maduro.

El diputado oficialista y ex jefe de la anterior legislatura, Diosdado Cabello, sentenció que con su “desacato”, las leyes que apruebe la Asamblea serán “nulas” y se arriesga a no recibir dinero del Ejecutivo para su funcionamiento.

“Esto pone al país en el camino de un conflicto de poderes. Con la decisión de juramentar a los tres diputados se está violentando la Constitución y va a hacer que ninguna ley que emane la Asamblea sea legal”, sentenció.

Cabello informó que la bancada oficialista, que ahora está en minoría en la cámara de 167 curules, acudirá al TSJ para denunciar que la Asamblea está por fuera de la Constitución.

Ramos Allup afirmó que si el gobierno decide dejar de enviar dinero a la Asamblea Nacional para su funcionamiento, los trabajadores “irán a (la casa de gobierno de Miraflores) a cobrar”.

“Nosotros no emitimos dinero ni percibimos divisas para cambiarlas en bolívares ni nada que se le parezca”, aseguró el presidente del Congreso de Venezuela.