Más de dos mil quemados anuales por pirotecnia en Venezuela.

Caracas, 21 Dic (Notimex).- Cada año en Venezuela más de dos mil personas sufren quemaduras de segundo y tercer grado, como consecuencia de la manipulación de artefactos pirotécnicos, informó hoy la Asociación Civil de Asistencia al Quemado (ASAQ).

“Lamentablemente las autoridades no terminan de prohibir su uso, siendo el mes de diciembre el más profuso en accidentes de este tipo”, precisó Elías Marcano, presidente de dicha asociación en conversación que sostuvo con Notimex.

Marcano destacó que paradójicamente en Caracas funcionan varias ferias de pirotécnicos autorizadas por los Bomberos del Distrito Capital, en las cuales se venden toda suerte de explosivos responsables de llenar de tristeza a muchos hogares en Navidad.

“La manipulación de estos artificios, así como su mala elaboración, han ocasionado afecciones auditivas a una cantidad de niños y personas adultas. Muchas de ellas también sufrieron mutilaciones y otros daños irreversibles”, dijo.

Refirió que los médicos de los hospitales caraqueños reportan anualmente un significativo número de personas atendidas por quemaduras graves sufridas durante la manipulación de estos explosivos, que todavía insisten en llamarlos “inofensivos”.

Dijo que los galenos están sumamente preocupados porque la mayoría de las salas de quemados de los hospitales se encuentran cerradas, por lo que no podrán ingresar pacientes quemados durante estas festividades navideñas.

Marcano explicó que los pirotécnicos más peligrosos son los llamados “mata suegra”, “Bin Laden”, “tumba rancho”, “revienta mano” y “tate-quieto”, aunque hasta las inofensivas estrellitas (luces de bengala) han ocasionado graves y severas quemaduras a niños”.

Joao Abreu, comerciante, contó a Notimex que perdió dos dedos de su mano derecha con un “tumba rancho”. “Lo lancé por la ventana, pero pegó de la persiana y cayó dentro del apartamento, cuando fui a recogerlo para lanzarlo de nuevo explotó en mi mano”.

Josefina Nieto narró a Notimex que su hijo de cuatro años se quedó dormido con una estrellita encendida. Cuando lo oyó gritar, corrió en su auxilio y lo rescató del colchón en llamas. El niño sufrió quemaduras graves en su pierna izquierda y fue injertado.

En Caracas operan ferias (mercados) de pirotécnicos autorizadas en El Poliedrito (87 puestos), Estacionamiento de la Universidad Santa María (20 puestos), Esquina de la Pólvora (40 puestos), Redoma de Petare (30 puestos) y Plaza Brión (10 puestos).