Tolerancia Cero a la violencia .

Ante la ola de violencia feminicida que azota a esta localidad turística del Caribe mexicano, grupos civiles de mujeres demandaron a las autoridades del estado de Quintana Roo (QR) la creación de refugios para víctimas de violencia extrema, así como Centros de Justicia con perspectiva de género.

En paralelo, y como parte de las movilizaciones ciudadanas contra los recientes asesinatos de mujeres, activistas se reunieron en el Parque de las Palapas para bordar pañuelos “por la paz”, y luego colgarlos en un tendedero improvisado en un reclamo simbólico de justicia para las víctimas.

En reunión con la nueva directora del Instituto Quintanarroense de la Mujer (IQM), María Hadad Castillo, activistas por los derechos femeninos exigieron la elaboración de protocolos de investigación para los delitos de violencia de género, así como reformas al Código Penal estatal en materia de violencia intrafamiliar, y bancos de datos y estadísticas confiables sobre estos ilícitos.

“Lo que estamos viendo ahora con los asesinatos de mujeres es apenas la punta del iceberg de lo que está abajo. Hay que emprender acciones no sólo por las mujeres que mataron, sino por las que están vivas y son víctimas de violencia”, dijo Laura Florero, integrante del Grupo Plural de Mujeres.

Celina Izquierdo, del Colectivo Ni Una Menos, expresó que QR supera la media nacional en violencia intrafamiliar en todos los grupos de edad, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información en Salud. Además expuso que la entidad ocupa –según cifras oficiales– el primer lugar nacional en violaciones sexuales.

Con ese panorama, la presidenta del Consejo Estatal de Mujeres, Eva Aguilar, pidió que el IQM rescate un predio ubicado en la Supermanzana 63, que durante una década fue utilizado por el Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM-Cancún), para atender a víctimas de violencia.

Otras organizaciones, como la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddeser) y Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia, se pronunciaron por la construcción y operación de un refugio en la zona norte y centro del estado, al igual que la instalación de tres Centros de Justicia para la Mujer.

Aunque algunas activistas mostraron su desacuerdo en solicitar la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) para la entidad, Eva Aguilar consideró urgente activar el mecanismo de emergencia, ya que “estamos todas en riesgo”, advirtió.

PROTESTA SIMBÓLICA

“Somos una voz de hilo y aguja que no se calla”, se leía en uno de los pañuelos bordados por mujeres que así demostraron su repudio al feminicidio en Cancún y su demanda de justicia para las víctimas.

“Estamos bordando por la paz porque ya es demasiado la situación que estamos pasando en Cancún”, señaló María de Jesús Ortiz Medina en el Parque de las Palapas, ubicado en el centro de esta ciudad cabecera del municipio de Benito Juárez.

Prosiguió: “Tanta inseguridad, tanta violencia, tanto asesinato de jóvenes, de niños; ya no podemos salir a la calle con nuestras hijas por el peligro que hay. A ciertas horas no se puede salir”.

La rodean decenas de pañuelos multicolores que en sus bordados cuentan las historias de las mujeres y jóvenes asesinadas en QR, en particular en Cancún, donde la saña y extrema violencia son las características imperantes en los crímenes, aunque la autoridad judicial se niega a catalogarlos como feminicidio.

La iniciativa “Bordamos por la paz” nació en la Ciudad de México en 2011, y desde entonces reúne a mujeres y hombres en plazas públicas de diferentes ciudades del país, para enviar mensajes con los nombres e historias de las víctimas de secuestros, desapariciones, asesinatos y feminicidio. Por: Andrea Franco, corresponsal