Señalan que reducción de violencia favorece sociedad de derechos

México, 8 Ago (Notimex).- El director general de Política Pública de Derechos Humanos, Ricardo Sepúlveda Iguíniz, destacó que la política o construcción de una sociedad de derechos como lo ha planteado la actual administración implica reducir los índices de violencia en lo general.

Al participar en la mesa de análisis “Argumentando los derechos humanos”, el funcionario de la Secretaría de Gobernación (Segob) expuso que una de las consecuencias fundamentales del incremento de la violencia en el país son las afectaciones a los derechos humanos.

De acuerdo con un comunicado de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), indicó que lo observado en el país en los últimos años deja ver cómo, desde el ámbito negativo de las violaciones de los derechos humanos, la vinculación paz-derechos humanos-seguridad es ineludible.

“En cuanto la paz se quebranta por la violencia, las violaciones a los derechos fundamentales son las primeras que se presentan”, dijo y señaló que la justicia es otro factor que contribuye a la armonía entre paz, desarrollo y derechos humanos.

En el acto que se llevó a cabo en el Centro Nacional de Derechos Humanos, su directora, Julieta Morales Sánchez, advirtió que la impunidad genera reproducción social de la violencia y de los delitos.

“Estamos en un círculo vicioso de impunidad e injusticia, que expone o agrava la situación de víctimas que a su vez son revictimizadas no solamente por delincuentes, sino por parte de las entidades estatales”, acusó.

Abundó que para tener paz se debe pensar en derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

Es decir, “no se puede pensar en paz si la población no tiene qué comer, no tiene acceso a la salud o no tiene empleo, no tiene vivienda o no tiene acceso a la educación obligatoria”, apuntó.

En su intervención Guillermo Silva, asesor del ombudsman nacional, dijo que el Estado tiene la responsabilidad básica e irrenunciable en el respeto, la promoción y vigencia de todos los derechos fundamentales de las personas, y consideró que en la construcción de esa cultura de derechos humanos todos tienen algo que aportar.

El reconocimiento de derechos es una condición necesaria, pero no suficiente para lograr la paz. “Un ejercicio llevado al extremo de la autonomía y de la libertad de una persona no da espacio a la tolerancia, pues es incompatible con el respeto a las demás personas”, agregó.

La representante de Fundar, Ximena Antillón Najilis, hizo algunas reflexiones sobre la importancia de atender las consecuencias que se presentan en las personas que han sido víctimas de graves violaciones a derechos humanos y en familiares de personas desaparecidas.

Subrayó que la violencia tiene impactos no sólo en la sociedad sino en la subjetividad de las personas, provocando un sentimiento de vulnerabilidad y desprotección, sobre todo cuando los que deben garantizar la seguridad son quienes violan los derechos, circunstancia que debe atenderse para construir un futuro con cultura de paz.