Roma, 9 Abr 15 (Notimex).- La FAO externó hoy su preocupación por la propagación de enfermedades de animales en Líbano y países vecinos, ya que algunos de los 1.5 millones de refugiados que huyen del conflicto en Siria viajan con ovejas, cabras y vacas sin vacunar.

En un comunicado, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que lleva a cabo la segunda fase de la campaña para inmunizar a la mayor parte que sea posible del ganado de Líbano, con el objetivo de vacunar a la totalidad de los animales.

Sin embargo, dijo, se prevé que será complejo lograrlo debido a las dificultades para llegar a algunas de las zonas más remotas y obtener la confianza de los agricultores y pastores locales.

El proyecto da seguimiento a un programa inicial de vacunación realizado con éxito el año pasado al que se atribuye haber frenado toda difusión generalizada de brotes de enfermedades de los animales. Ambas fases recibieron fondos del Departamento de Desarrollo Internacional de Reino Unido (DFID).

Según la FAO, la campaña de vacunación tiene por objeto reducir el número de animales que enfermen o mueran debido a enfermedades que se pueden prevenir, y proteger a la población vulnerable de las zonas rurales.

Estas comunidades ya sufren presiones sobre sus recursos naturales debido a las repercusiones de la crisis humanitaria de Siria.

Alrededor de 70 mil vacas y 900 mil ovejas y cabras podrían estar expuestas a enfermedades transfronterizas si no reciben tratamiento, informó el ministerio de Agricultura del Líbano.

“La idea es reducir los riesgos de enfermedades, y evitar que caiga la productividad del rebaño del país”, afirmó Maurice Saade, representante de la FAO en Líbano.

El organismo estimó que casi 60 por ciento de los productores pecuarios de esa nación tienen en los animales lecheros su principal fuente de ingresos.

Resaltó que varias enfermedades animales son muy contagiosas y pueden propagarse con extrema rapidez, independientemente de las fronteras nacionales. Pueden causar una elevada mortalidad y morbilidad en los animales y, por lo tanto, tienen repercusiones socioeconómicas y a veces consecuencias para la salud pública.

Según la FAO, las tres enfermedades más frecuentes de los animales encontradas en territorio libanés son la dermatosis nodular infecciosa, la fiebre aftosa y la peste de los pequeños rumiantes, también denominada “plaga de las cabras”, que es muy contagiosa.

Otra medida del plan de emergencia es proporcionar una red de comunicación que pueda conectar directamente a diferentes centros de vigilancia de todo el país para establecer un sistema de alerta temprana, en caso de que aparecieran nuevas enfermedades.

La FAO señaló que Líbano tiene la mayor tasa de refugiados per cápita del mundo. Representan una cuarta parte de la población y su llegada ha duplicado las cifras de desempleo.

La presión que se ejerce sobre los recursos naturales y los sistemas de producción de alimentos del país es particularmente preocupante, dado que hasta 25 por ciento de la población activa de Líbano se dedica a la agricultura. Por eso, más gente que nunca necesita proteínas animales y leche.

La FAO pidió 32 millones de dólares de financiación urgente para el Líbano como parte de un llamado regional más amplio para ayudar a los residentes y a los refugiados de Irak, Jordania y Turquía.