México, 20 Nov (Notimex).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reubicó a cinco felinos que fueron asegurados en los dos últimos años por faltas al trato digno y respetuoso, a fin de mejorar sus condiciones de vida con cuidados especializados que garantizan su rehabilitación.

El organismo indicó que se trata de dos tigres de bengala, un león africano, un jaguar negro y un tigre blanco, los cuales fueron rescatados después de realizar acciones de inspección y vigilancia, en atención a diversas denuncias ciudadanas relacionadas con faltas al trato digno hacia los ejemplares.

El tigre de bengala fue trasladado vía marítima al zoológico de Culiacán, Sinaloa, y los otros cuatro ejemplares fueron llevados a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre del Zoológico de Pachuca, Hidalgo.

En un comunicado, señaló que dos de los ejemplares, un tigre (Panthera tigris) y un león africano (Panthera leo), fueron asegurados al establecimiento “Harley Circus”, por no acreditar su legal procedencia.

Asimismo por detectarse condiciones de maltrato, pues ambos tenían los colmillos limados y no presentaban garras ni falanges de los miembros anteriores.

Una hembra de jaguar negro (Panthera onca) fue recuperada por personal de Profepa en el estado de Quintana Roo, luego de que el ejemplar escapó del predio donde vivía en confinamiento y deambulaba en predios aledaños, cerca del Aeropuerto de la Ciudad de Cancún.

Hizo notar que este jaguar era alimentado con carne en estado de descomposición, por lo que sufre enteritis gástrica aguda y desnutrición, además de que sus colmillos son débiles y está desgarrada.

En febrero de 2013, la subprocuraduría de Recursos Naturales realizó una visita de inspección a un establecimiento ubicado en La Quinta Avenida de Playa del Carmen, Quintana Roo, el cual se dedica a tomar fotografías al público con animales.

Mediante la diligencia se aseguró de manera precautoria un ejemplar cachorro de tigre blanco (Panthera tigris), debido a que era sometido a largas jornadas de trabajo, sin descanso.

Además de que parte de su cola había sido amputada y se encontraba en condiciones que no garantizaban su bienestar.

También inspectores de Profepa realizaron una visita de inspección a un domicilio particular en La Paz, Baja California Sur, derivado de denuncias ciudadanas, donde encontraron una tigresa que vivía en malas condiciones al estar hacinada en una jaula de cinco metros, construida de barrotes de acero sin ninguna medida de seguridad.

El lugar no contaba con estructuras adecuadas para proveerle de agua y alimento, por lo que era depositado en el suelo en contacto directo con la tierra, lo que podría generar daños a su salud, puntualizó.