Berlín, 31 Oct (Notimex).– A una semana de celebrarse los 25 años de la caída del Muro de Berlín, la canciller federal alemana Angela Merkel participó hoy en una ceremonia en Bonn para conmemorar el aniversario que terminó con la división de Alemania.

Merkel plantó un árbol a orillas del río Rhin que simboliza la unidad de Alemania, este es un tipo de monumento que hay en otras ciudades y que parte de la iniciativa de la Asociación de Protección Forestal del país.

Ayudada por una pala, la canciller federal plantó uno de los tres árboles que a partir de ahora crecerán en la ciudad de Bonn para simbolizar el crecimiento conjunto de Alemania, país que estuvo dividido entre 1945 y 1989.

A orillas del Rhin, colocados en forma de triángulo, Merkel ayudó a plantar un roble, un haya y un pino.

“Este monumento es el símbolo de la unidad alemana, el momento más hermoso de nuestra historia reciente”, destacó la canciller,

Merkel también aprovechó su discurso para entablar relación con la historia alemana y las actuales crisis que se viven en Europa, como la de Ucrania, “la historia alemana muestra que es posible un cambio para mejor”, declaró.

La Asociación de Protección Forestal de Alemania, organizadora del acto, destacó que los pinos de la antigua República Democrática Alemana, las hayas de otrora República Federal de Alemania y los robles crecen por la unidad del país.

Más de 150 ciudades participaron en una acción conmemorativa similar a la realizada este viernes por la canciller federal en Bonn.

En los últimos días, dada la cercanía del 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín, que se celebra el 9 de noviembre, en todo el país se llevan a cabo actos conmemorativos para festejar la reunificación alemana.

El próximo 9 de noviembre, bajo el lema “El valor de la libertad”, está previsto que en la Puerta de Brandenburgo, uno de los emblemas de la capital alemana, se lleve a cabo una gran fiesta en la que los ciudadanos sean los protagonistas.

Bonn era la capital de la antigua República Federal Alemana, tras la caída del muro el 9 de noviembre de 1989, inició el proceso de unificación que derivaría en la creación de un único Estado alemán, cuya capital pasó a ser Berlín.