México, 10 Oct (Notimex).- Las sonoridades del rock y de la música tradicional seri o comca’ac se unieron durante el concierto del grupo Hamac Caziim (Fuego divino), el cual interpretó canciones de su nuevo disco “Iamoc Imac Ano Caalam” (Los que juegan en la noche), en el Museo Universitario del Chopo.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que colaboró para que se realizara la actividad, informó que ésta forma parte de la serie de conciertos Estruendo multilingüe. Ciclo de Música Contemporánea Indígena, que organiza el recinto universitario.

Francisco Molina, “El Indio”, vocalista de la banda, explicó que la agrupación es originaria de Punta Chueca, Sonora, comunidad en la cual hay dos tipos de cantos: uno para fiestas y otro para ceremonias.

“Las que interpretamos son festivas, las ceremoniales jamás las tocamos porque son sagradas (…), sería una falta de respeto a nuestra cultura el hacerlo”, declaró Molina.

La labor cultural que realiza este grupo indígena busca que los jóvenes de las grandes ciudades sepan que todavía existen etnias en el norte de México, detalló el INAH en un comunicado.

Asimismo, trata de concienciar a la juventud indígena que habita en las grandes urbes a que cuiden y difundan sus costumbres y hablen su idioma.

Durante el concierto, la noche del jueves, “El Indio” expresó que sus presentaciones están llenas de elementos emblemáticos de su comunidad, como la vestimenta, la pintura facial y sus danzas.

“En un concierto de Hamac Caziim hay muchos cantos seris, mucha energía, hay ritmos muy rápidos y pronunciados cambios de ritmo, no nos quedamos en el clásico cuatro por cuatro, nuestros compases son un poco sincopados, eso es lo que nos hace diferente a los demás grupos con raíz indígena”, añadió el vocalista.

Además, resaltó que la misión emprendida por la banda ha tenido frutos, como el reconocimiento por parte de la sociedad que no es indígena y el acercamiento de jóvenes hacia las danzas y cantos seris.

Es este reconocimiento el que los trajo a la Ciudad de México, auspiciados por instituciones como el INAH y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Francisco Molina agradeció “el esfuerzo que hacen las instituciones por llevar nuestra cultura a sus espacios (…), el que se arriesguen a hacer algo que hasta cierto punto sea ajeno a lo establecido en las sociedades modernas”.