Ixmiquilpan, Hgo., 20 Ago. (Notimex).- Fundación Telefónica destina 15 por ciento de su presupuesto para proyectos de solidaridad y este año 270 niños de las comunidades del Valle del Mezquital, en Hidalgo, fueron apoyados para que continúen con sus estudios dentro del programa “Vacaciones Solidarias”.

La gerente operativa de Fundación Telefónica México, Nidia Chávez Montiel, expuso que la finalidad de los proyectos es impactar las comunidades y establecer una relación con la población, padres de familia, niños y el sector educativo.

Así, niños de entre 11 y 15 años, el rango de edad de mayor deserción en el estado, fueron apoyados por empleados voluntarios de la firma Telefónica, para motivarlos a estudiar y contribuir de esta forma a la erradicación del trabajo infantil, comenta la coordinadora del programa voluntariado del corporativo Telefónica, Laura Rosales.

El programa tiene dos finalidades, una consecuencia de la otra, que los colaboradores vivan la acción social de la empresa y que con esta intervención contribuyan al desarrollo social de las comunidades.

Se trata de que los niños se mantengan en la oferta educativa por la búsqueda de su sueño, haciéndoles ver quiénes son y hacia dónde van: “Que los chicos formulen su proyecto de vida”.

La representante de la sociedad civil “Ririki Intervención Social”, Patricia Olvieta explica que la organización lleva dos años en funcionamiento con la fundación y que buscan que los niños se den cuenta de las habilidades que han adquirido a lo largo de su vida para motivarlos a seguir estudiando.

En Ixmiquilpan, Hidalgo, lugar donde se desarrolló el programa, es considerado como el municipio con el mayor número de expulsores de migrantes a Estados Unidos.

Al respecto, Olvieta indica que el propósito del proyecto es que los niñas sigan estudiando, no importa donde estén ya que lo importante es que estudien: “Que el estudio lo vean como herramienta”.

El voluntario de la Fundación, Miguel Ángel Sancho, tiene como motivación principal ayudar a la gente. Comenta que el proceso de selección comenzó en enero, donde 700 empleados participaron y finalizaron 100.

Respecto al hecho de que la comunidad tenga tantos migrantes se dijo sorprendido ya que la gente no ve futuro: “Ellos tienen familia afuera y mandan dinero y ellos ven eso como su principal proyecto de vida” pero sentencia que hay oportunidades para que la comunidad crezca.