México, 9 May. (Notimex).- El escritor y dramaturgo Hugo Hiriart dictó un sesudo y reflexivo discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua (AML), en el cual abordó el tema del rito funerario en “La Iliada”, de Homero, para ocupar la silla XVIII que dejó vacante el historiador Silvio Zavala.

Del también filósofo y ensayista Jaime Labastida, presidente de la AML, dijo que el ingreso de Hiriart, miembro del Sistema Nacional de Creadores (SNC) del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), “se debe a su desarrollado conocimiento lingüístico y a sus indudables méritos literarios”.

Anoche en el Museo Nacional de Antropología, Hiriart arrancó su disertación al recordar que “el difunto hace mutis del gran teatro del mundo, sale de escena pero deja su cuerpo inanimado”, y con culto, dijo: “Qué hacer con él, toda vez que no hay muchas formas de deshacernos de un cadáver”.

Realizó un reflexivo análisis del ritual funerario en “La Iliada”, obra que alabó, “ya que Homero es muy visual y sus cuadros son muy detallados. El arte del autor es de nítida transparencia y luminosidad, dignas de un verdadero pintor prerrafaelita, donde nada yace en la sombra, pues todo está bien dibujado”.

“La Iliada”, abonó Hiriart con voz firme y convencida ante un nutrido público, “está hecha de detalles fascinantes y explorables, no hay en ella excipiente, relleno, toda ella es principio a fin, por eso es una obra maestra”.

Ya en calidad de nuevo miembro de la AML, advirtió que “La Iliada” avanza a través de tres procedimientos literarios. “El primero es la narración directa de las acciones, donde el poeta es eficaz de una manera extraordinaria; el segundo, lo constituyen las comparaciones, a veces muy elaboradas, siempre bienvenidas y refrescantes”, enlistó el ensayista.

Y el tercero, “el menos atractivo para nosotros, consiste en las haladas palabras, el discurso retórico emitido con empaque muchas veces divorciado de la narración, ya que el guerrero agonizante suele pronunciar un discurso con ademanes oratorios”. Con esas reflexiones concluyó la disertación de ingreso.

Tocó al jurista Diego Valadés responder el discurso de Hiriart. “Hoy nos llenamos de alegría, porque aceptó el llamado de la Academia Mexicana de la Lengua para ocupar la silla que dejó vacante, por retiro, don Silvio Zavala, historiador y jurista quien ha dado lustre a la cultura mexicana y, en particular, a esta corporación”.

Afinó la voz y espetó: “El nuevo miembro llega precedido por la solidez de su cultura, lo que le ha valido múltiples y merecidos reconocimientos, como los premios “Villaurrutia”, el de la Asociación Nacional de Críticos, el Nacional de Literatura “Juan Ruiz de Alarcón”, el Nacional de Ciencias y Artes y el Mazatlán.

Dijo también que Hiriart ha ganado dos Premios Ariel, por un documental y un largometraje, y que el nuevo académico, tras realizar estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de pintura en La Esmeralda, a los 30 años publicó su primera novela “Galaor”.

“Hugo Hiriart tiene un estilo personal para asociar imágenes e ideas a través de una prosa luminosa, su éxito se extiende al teatro, que cultiva como dramaturgo y como dramaturgista; sabe ensamblar erudición, análisis, amenidad y buenas letras. Como toda alta literatura, la suya es para ser leída y releída”, subrayó.

Sobre el discurso, Valadés agradeció, pues “el autor nos regala una reflexión homérica, porque la presencia de Homero es una constante en la obra de Hugo Hiriart, sobre todo en ‘Galaor’, obra maestra de admirable expresión artística por su originalidad y la excelencia de su elaboración”.

Aseguró que “Hugo Hiriart no hace literatura, es literatura”, y añadió que la AML está orgullosa de recibirlo. “Su labor individual enriquecerá el trabajo colectivo, en especial el de la regulación de la lengua, con sus ingeniosos conceptos, como el del tiempo que consiste en una sucesión de presentes, de ahoras, y aún, de ahoritas y hasta de ahorititas”.