Constituye crimen de guerra bloqueo de ayuda en Siria: ONU

Ginebra, 17 Ene (Notimex).- Impedir el acceso de ayuda humanitaria a una población civil en situación desesperada puede constituir un crimen de guerra, advirtió hoy la titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay.

La funcionaria se refirió de esta manera a la situación de 18 mil civiles atrapados en el campamento sitiado de Yarmuk en Siria.

“En los últimos meses la ONU ha hecho numerosos intentos para llevar convoyes de ayuda alimentaria y médica a niños desnutridos, mujeres y ancianos al borde de la inanición en el campamento de Yarmuk”, reseñó Pillay.

“Los intentos han sido frustrados y en los últimos nueve meses muy poca ayuda se les ha podio proporcionar”, subrayó Pillay en un mensaje dirigido a la prensa.

“Los civiles, entre ellos muchas mujeres y niños, están atrapados entre las fuerzas del gobierno y sus milicias afiliadas que han sitiado el campamento de Yarmuk y entre los grupos armados antigubernamentales que operan en el interior”, dijo Pillay.

Según informes recibidos por el ACNUDH, ya han ocurrido varias muertes por inanición, así como por el consumo de alimentos en mal estado, a lo que se suma la escasez crónica de los suministros médicos para los enfermos y heridos y las mujeres embarazadas que se encuentran atrapadas en el campamento.

Todo ello se ve agravado por la falta de electricidad y escasez de agua, denostó Pillay, quien denunció que los civiles siguen siendo asesinados por enfrentamientos esporádicos en curso y los ataques aéreos.

“El grado de desnutrición, y el número de muertes que directa o indirectamente han ocurrido por esta causa, no se conocen a ciencia cierta”, subrayó Pillay.

“la situación en Yarmuk es ahora extremadamente desesperada y los civiles siguen muriendo a consecuencia de lo que al parecer es un castigo colectivo impuesto por las fuerzas gubernamentales y milicias afiliadas”, argumentó.

recordó que el derecho internacional exige a las partes en el conflicto permitir el libre tránsito de los envíos de alimentos esenciales y ropa destinados a los niños menores de quince años y para las mujeres embarazadas o en trabajo de parto, así como permitir el libre tránsito de los envíos de suministros médicos y de hospital.

Más de 160 mil refugiados palestinos vivían en Yarmuk, un suburbio al sur de la ciudad de Damasco, hasta diciembre de 2012 cuando grupos armados de la oposición irrumpieron en el campamento que fue atacado por el ejército leal al régimen del presidente Bashar al-Assad.

Se entiende que al menos 18 mil personas permanecen en Yarmouk, reiteró Pillay.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) no ha podido llevar asistencia humanitaria al campamento desde septiembre del año pasado, refirió Pillay, con la única excepción de una entrega de dos mil dosis de vacunas contra la polio en diciembre.