Informan a jóvenes de Huixquilucan sobre adicción al teléfono celular

Huixquilucan, Méx., 9 Nov. (Notimex).- La Coordinación de la Prevención del Delito y la Fármaco Dependencia (Predefar) organiza pláticas entre los jóvenes de educación media, con la finalidad de informar y evitar la adicción al teléfono celular o “phubbing”, al informar sobre cómo afecta su vida diaria.

El titular de esa instancia, Eliseo Flores Rojas, explicó que este nuevo tipo de fijación “viene de la unión de Phone+Snubbing, y hace referencia al acto de desairar a alguien en un entorno social, al mirar su teléfono en lugar de prestar atención”.

Flores Rojas señaló que esta nueva adicción consiste en la falta de atención en una plática o encuentro entre personas, por estar entretenido mandando mensajes o chateando con los dispositivos móviles.

Añadió que en las orientaciones que ofrece la Predefar acompañan a los padres de familia, quienes han expresado su preocupación por el interés y adicción de sus hijos por los móviles, ya que los aíslan dejando de lado conversaciones con la familia.

Ante la preocupación de los padres, en el municipio se han realizado pláticas en el Conalep Huixquilucan y otros centros educativos del territorio municipal para que los jóvenes aprendan a ser más receptivos a socializar entre ellos sin tener que estar dependientes al teléfono y otros dispositivos móviles.

Según datos de la Universidad Autónoma de Puebla, esta práctica inició en 2007 con el advenimiento de los teléfonos inteligentes, que dan posibilidad al usuario de mantenerse conectado todo el tiempo y en todo lugar. Sobre sus afectaciones se encuentran: la experimentación de sentimientos como depresión, ansiedad y culpa al momento de no atender los mensajes o estar inmersos en las redes sociales en cualquier instante.

Indicó que a estas conductas se les llama móvil dependientes y afecta a personas que no pueden estar sin utilizar su teléfono celular.

La institución poblana, en el estudio llamado Adictos al Facebook, hace referencia a que la vida en las redes sociales, el actualizar constantemente el perfil o las preferencias, puede llegar a convertirse en una adicción, a la cual destinan en promedio de dos a tres horas diarias.