Cuida tu bolsillo al alimentar “al mejor amigo del hombre”

Por Josué Karim Moreno y Pamela Cruz

México, 3 Nov. (Notimex).- Casi la mitad de los hogares mexicanos tiene de mascota a un perro, por lo que la aplicación del IVA al alimento procesado para mascotas ocasionará que los dueños “del mejor amigo del hombre”, hagan cuentas y ajusten sus carteras a los nuevos precios.

De acuerdo con el programa “Quién es quién en los precios” de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la media por kilogramo de alimento para perro en la Ciudad de México es de 35 pesos, por lo que su precio se elevaría en 5.60 pesos más con el nuevo gravamen.

Sin embargo, existe una variedad en marcas, tipos y calidad en este tipo de productos, e incluso los supermercados cuentan con anaqueles repletos de bolsas de diferentes marcas y presentaciones, para perros adultos y cachorros, y por ende, de distintos precios.

Hay alimento para perros extra pequeños, pequeños, medianos, grandes, por tipo de raza (Chihuahua, Puk, Yorkshire, por ejemplo) y para todas las razas en general. También hay otro que se emplea para situaciones específicas como edad avanzada, lactancia y gestación, entre otros.

De acuerdo con un comparativo de la Profeco, los capitalinos pueden encontrar una diferencia de hasta 26 pesos en el precio de un costal de dos kilogramos de croquetas para perros adultos, si se compra en Bodega Aurrerá o en Superama.

El mismo producto, pero en su presentación de cuatro kilos, puede llegar a tener una diferencia de hasta 44 pesos, si se compra en Bodega Aurrerá o en Super Soriana.

Otra modalidad es el alimento a granel para perro, que en este tipo de establecimientos oscila entre los 25 y 28 pesos el kilogramo, mientras que el alimento para gato es más económico y se encuentra alrededor de los 22 pesos.

De tal forma, y considerando que un perro de tamaño mediano consume alrededor de dos kilogramos de croquetas por semana, esto representaría un aumento de 11.20 pesos semanal y de 44.8 pesos en un mes.

Así, los dueños de mascotas en este caso tendrían que desembolsar hasta 537.60 pesos más por año en alimento para mascotas debido al nuevo gravamen, 1.47 pesos diarios en promedio.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Productores de Alimentos para Mascotas, la industria comercializa alrededor de 727 mil toneladas de alimento al año, de los cuales el 95 por ciento es producto hecho en México.

Sin embargo, el IVA al alimento procesado para mascotas podría beneficiar a los vendedores de pollo, quienes esperan que la población retome la antigua costumbre de alimentar a sus perros con este producto.

Felipe Sánchez, propietario de un puesto de pollo en el tianguis de Avenida Imán, en la delegación Coyoacán de esta capital, recuerda que muchas de sus “marchantas” le apartaban las vísceras, para dar de comer a sus perros.

El kilogramo de rabadillas cuesta siete pesos, mientras que el kilo de hígados de pollo se vende en 15 pesos, por lo que, un ama de casa que alimenta a sus mascotas con pollo, obtiene un importante ahorro, refiere Gloria Barrientos, a quien no le gusta comprar croquetas, al igual que otros alimentos procesados.

Pero el precio del pollo también varía dependiendo de la zona de la Ciudad, pues en mercados populares de la Colonia del Valle, el kilogramo de mollejas se vende en 30 pesos y el de retazo en 12 pesos.

Sin embargo, el médico veterinario, Einar Isaii Torres Yáñez, considera de suma importancia que los perros consuman las croquetas adecuadas para cada tipo de raza de tamaño, y que por ninguna manera ingieran restos de comida para personas, ya que no contienen los nutrimentos necesarios para el desarrollo y salud.

Señala que existen diversas marcas de croquetas en clínicas veterinarias que cumplen con la cantidad exacta de proteínas y minerales, mientras que en supermercados hay algunos de muy baja calidad que no tienen los requerimientos necesarios.

En su opinión, de ninguna manera debe ofrecer a los canes cabezas o retazo de pollo y mucho menos restos de comida que contengan tortilla o pan, ya que a la larga se hará un gasto mayor debido a las probables enfermedades, como obesidad o gastrointestinales, que podrían ocasionarles.

El médico-veterinario, quien cuenta con un consultorio en la Colonia Lindavista, al norte de la ciudad, detalló que de ser necesario, se debe acudir a un especialista para crear una dieta que pudiera remplazar a las croquetas y poder agregar los alimentos necesarios para sustituir en balance adecuado las propiedades que incluye el alimento en bolsa.

De acuerdo con un estudio de Consulta Mitofsky, seis de cada 10 viviendas en México reporta tener una mascota, de las cuales, el 84 por ciento son perros, 30 por ciento gatos y 27 por ciento aves.