Meteoros

Hemos visto una vez más la fragilidad de la infraestructura de algunos estados del país, las tormentas Ingrid y Manuel, causaron grandes destrozos, sin lugar a dudas el estado más afectado lo fue Guerrero. Una vez más queda de manifiesto una mala cultura de la prevención, resulta sorprendente que en el puente del 15 de Septiembre a tanta gente haya tomado desprevenida la tormenta tropical, y ahora después de la evaluación de los daños, vemos problemas y críticas cíclicas recurrentes como cada año, como el “¿Quién autorizo X asentamiento humano en esa zona?” “¿Por qué no hubo evacuaciones?”, y así le podemos seguir, es más hasta una batalla en medios de comunicación se dio entre una gran periodista, la señora Carmen Aristegui, y una triste vendedora de basura de la principal productora de basura televisiva en el país, de ese tamaño están las cosas.

Resulta indignante lo que ahora sucede con la autopista del sol, la cual, según expertos está mal hecha, y no hay modo de frenar las afectaciones en cada temporada de lluvias, es un barril sin fondo, lo malo es que nadie hace nada. Recuerdo cuando la inauguraron se decía que era una obra de clase mundial, hecha por grandes ingenieros Mexicanos, que falacia, la venta de espejos es costumbre nacional, le atinó Hernán Cortés.

Lo peor son los dimes y diretes que se han suscitado entre el gobierno federal y los gobiernos estatales, respecto a los pronósticos del tiempo y alertas que se debieron generar, y escuché en las noticias que la Conagua, va a dar cursos de capacitación a autoridades estatales para que aprendan a entender los pronósticos del tiempo. Ahora bien, creo que los gobiernos estatales ubicados en las costas, tienen la obligación de tener los equipos necesarios que les permitan obtener la información que sirva para la disminución de riesgos a la población por sucesos naturales, sobre todo los previsibles como lo son las tormentas y huracanes, pero si aparte de contar con esos instrumentos logran aprender a usarlos y aprenden a entender los reportes satelitales que pronostican el tiempo, pues será mucho mejor. Sino pues para que los quieren, que entierren un cuchillo en una maceta a ver si así deja de llover.

MARATÓN.
El Maratón de Querétaro fue todo un éxito, hubo una gran participación tanto de corredores como de gente en la calle apoyando, cada año aumenta. Ví gente de toda, flacos, gordos, ridículos payasos (literal), niños, gente en silla de ruedas algunos atletas y otros niños y niñas empujados por sus Padres y Madres, bebés en carriolas, bueno hasta chilangos hubo. Realmente es contagioso el buen ánimo y la emoción que genera el evento.
Bien por la organización.

Lo que me causa extrañeza son los números alegres que publicitan algunos medios, miren por ejemplo dicen que hubo 120 mil espectadores, cosa que yo dudo, si calculamos que una persona ocupa un espacio de 50 cm lineales es decir 2 personas por metro, entonces 2 lo multiplicamos por 42,200 metros, q es la distancia del maratón nos da como resultado 84,400 de espacios para personas de un solo lado de la calle, y otro tanto del otro, luego entonces si dividen 120,000 entre 84,400, les da como resultado 1.42, es decir todo un lado de la acera de TODO el trayecto tuvo que estar ocupado de manera absoluta, y el otro lado de la calle prácticamente tuvo que estar ocupado a la mitad o para ser exactos en 17 kilómetros. Los números me dan, los 120 mil espectadores no.

El maratón fue en éxito, pero no hay que ser zalameros.