Tiene crisis europea escaso papel en campaña electoral alemana

Berlín, 19 Sep (Notimex).- En la campaña electoral en Alemania se ha escuchado relativamente poco sobre la crisis económica y financiera en países europeos, así como sobre el papel que debe asumir Alemania en Europa, dijo hoy a Notimex el experto Julian Rappold.

“La crisis en Europa no ha jugado un papel importante en la actual campaña electoral en Alemania”, dijo Rappold, especialista en política europea de Alemania, del instituto Sociedad Alemana de Política Exterior (DGAP), fundado en 1955 y con sede en Berlín.

Para ello citó cinco razones: “la primera es que la población alemana no ha sentido la crisis y hay la confortable sensación de que el modelo económico de Alemania es resistente a la crisis”.

Un segundo factor es “la especial popularidad personal que tiene (la canciller federal) Angela Merkel, cuya personalidad es bien aceptada por la gente con rasgos como el trabajo duro, orientada hacia el consenso, mesurada, y apoya la forma como ha dirigido al país durante la crisis”.

Un tercer factor, dijo el experto, es que la gente en Alemania percibe el liderazgo político de Merkel como “tranquilo, defiende los intereses alemanes, su apego a las reglas, su demanda de que los países en crisis apliquen reformas estructurales”.

A ello se añade un cuarto factor: las demandas de justicia social en Alemania han adquirido un papel relevante en esta campaña a pesar de que la población alemana en términos generales está satisfecha.

Temas como la pobreza en la vejez y lo que reflejan de la sociedad las diferencias salariales, están la conciencia de la población y han sido abordadas en la campaña tanto por Merkel como por la oposición.

Rappold apuntó que el quinto factor es que los partidos de oposición han tenido muchas dificultades en explicar a los electores en qué consisten las diferencias de sus posiciones respecto a las de Merkel en lo que concierne al manejo de la crisis en Europa.

Los partidos de oposición, además, han dado hasta ahora su voto a favor en el Parlamento a las propuestas del gobierno de Merkel respecto a crisis en Europa, otro factor que hace difícil a la oposición articular sus diferencias ante el electorado.

El experto agregó que si bien el tema de la crisis en Europa no ha sido tema relevante de campaña, paradójicamente analistas y observadores en el continente consideran que el resultado de las elecciones reflejará el rumbo que seguirá Alemania respecto a la crisis en Europa.

También moldeará su opinión en torno al proceso de unificación y a las coordenadas del modelo europeo de política económica para que haya competitividad y estabilidad.

Los partidos del gobierno (Unión Demócrata Cristiana CDU, Unión Social Cristiana CSU y el Partido Liberal FDP) trataron con éxito en la campaña de que la atención de los electores no se concentrara en los costos de la crisis para Alemania por financiar los paquetes de rescate como los que ha recibido Grecia.

“A pesar de posiciones opuestas en varias cuestiones clave en cuanto al manejo de la eurocrisis en los manifiestos electorales, los partidos del gobierno y los de la oposición no proponen cambios fundamentales en la política actual al respecto”.

Además, la CDU, y los opositores Partido Socialdemócrata (SPD) y los Verdes están a favor del curso de consolidación presupuestaria en Europa, de aplicación de reformas estructurales en los países en crisis y de incentivar la competitividad.

Rappold apuntó que los países del sur de Europa, que son los más afectados, tales como Grecia, Italia, España y Portugal, expresan fuertes críticas a la gestión de la crisis por parte de Alemania y la culpan de sus problemas.

“De acuerdo a ellos, la insistencia alemana en la política de condicionalidad ?solo aprueba paquetes de salvamento si hay austeridad presupuestaria y consolidación fiscal-, es la causa de la crisis económica actual en sus países y del deterioro de la situación social que experimentan”, dijo.

Por el contrario, países como Holanda, Austria y Luxemburgo están de acuerdo con ese curso del manejo de la crisis.

El hecho es que, ya sea que ganen los partidos del gobierno a los de la oposición (socialdemócratas y verdes) no cambiará la política de condicionalidad que aplica Alemania, concluyó Rappold.