Cada vez más jóvenes emigran a EU por falta de oportunidades

San Salvador, 2 sep 13 (Cimacnoticias).- Sé que tengo que estudiar para un mejor futuro, pero para poder estudiar necesito trabajar y no hay oportunidades, narra Sofía, quien está a punto de terminar su último año de escuela y no tiene dinero para continuar sus estudios.

Su madre no tiene empleo fijo y la solución ha sido migrar a Estados Unidos donde se encuentra su padre, a quien no ve desde hace 15 años.

Según las autoridades migratorias salvadoreñas, la situación económica es uno de los principales factores expulsores de jóvenes en el país.

El desempleo juvenil en El Salvador ronda el 12 por ciento, mientras que más del 30 por ciento de la población joven está inmersa en el subempleo, según el Ministerio de Trabajo.

Sofía quiere ser enfermera. La colegiatura en una institución privada oscila entre los 50 y 100 dólares (entre 670 y mil 300 pesos mexicanos), mientras que por su nivel de escolaridad sólo puede acceder a un empleo de no más de 200 dólares (cerca de 2 mil 700 pesos) y a tiempo completo, lo que no le permitiría estudiar.

El censo 2007 reporta una población total de 5.7 millones de habitantes, de los cuales el 61 por ciento, es decir 3.5 millones, son niñas, niños y jóvenes.

De acuerdo con el censo, la mayoría de las y los jóvenes optan por la migración interna, lo que significa que se movilizan de las áreas rurales a las urbanas.

Más de la mitad de jóvenes en El Salvador piensa alguna vez en migrar fuera del país, mientras que uno de cada 10 lo intenta. Las migraciones interna y externa son efecto del desempleo y de la situación de pobreza.

Astrid Calderón, directora de la escuela donde estudia Sofía, comenta que año con año se puede ver la deserción escolar relacionada con la migración. Hay jóvenes como Sofía que piensan emprender el viaje, y otros que deciden dejar de estudiar, ya que sus familiares les mandan más dinero con las remesas, a comparación de lo que podrían ganar trabajando en el país centroamericano.

“Las y los jóvenes salvadoreños están desmotivados; estamos construyendo una sociedad que se dedica a expulsarlos con su violencia y falta de oportunidades”, comenta la docente.

No saben qué hacer y una opción es irse a San Salvador a estudiar o buscar empleo, y en muchos casos emigrar a EU.

Yo recibo cartas de mis alumnas y alumnos contando lo difícil que es la vida allá; ellos tienen arraigo a su país pero la necesidad los hace emigrar, lamenta Calderón.

Según un estudio realizado en 2012 denominado “La esperanza viaja sin visa”, las y los potenciales migrantes identifican como un factor de expulsión el no haber terminado la secundaria o haberse quedado sólo con estudios de primaria.

Aducen que, para quienes dejaron de estudiar, la necesidad de emigrar es mayor, pues no encontrarán oportunidades, al menos potencialmente, como las que tendrían los que están estudiando secundaria o la han terminado.

El estudio concluye que la educación podría ser un factor que inhibe de primera instancia la migración, pero sólo si se cuenta con un nivel de supervivencia mínimo.

Sofía dice que se quiere quedar en el país, pero no hay forma de que pueda seguir estudiando. Ella espera encontrar trabajo en EU y estudiar allá poco a poco, para después mandar a traer a su mamá y todos estén juntos. Sostiene que lo más difícil del viaje es conseguir el dinero.

Según las autoridades, la desigualdad de oportunidades no sólo en el empleo, sino en el acceso a educación y salud de calidad, así como la inseguridad cotidiana, que afecta especialmente a la juventud, son los principales motores de la migración juvenil.