En nota de la agencia Apro publicada el día de ayer, el alcalde de Ciudad Juárez, Chihuahua, el priista Héctor “Teto” Murguía no sólo quiere conservar la escolta que lo protege a él y a su familia una vez que deje el cargo, también busca llevarse una buena liquidación al concluir su mandato, en octubre próximo.

Y en parte tiene razón el alcalde de ciudad Juárez. Antes de arribar a la alcaldía, los negocios poco o más bien nada claros del “Teto” Murguía lo relacionaron siempre con la actividad del narcotráfico y protección a grupos de la delincuencia organizada como el cártel de Juárez, hoy llamado La Línea, confrontado con los cárteles rivales.

La DEA agencia antidrogas de los gringos, dio a conocer en marzo del 2009, que existen elementos sólidos para presumir que el Cártel de Juárez, hoy llamado “La Línea”, ayudó económicamente al entonces candidato fronterizo Héctor “Teto” Murguía a alcanzar la Alcaldía. 


Esta banda criminal liderada por Vicente Carrillo Fuentes, alias “El Viceroy”, presuntamente destinó el dinero proveniente del narcotráfico a apoyar campañas políticas a cambio de protección, siempre según el informe de la DEA, según la cual se debería considerar la ruta del dinero del Cártel de Juárez, que gasta millones al año en sobornos a la policía y a funcionarios electos y su control de las dependencias es completo. Una muestra lo serían los múltiples casos de corrupción y de implicación con el crimen organizado detectados en las filas de la Policía Municipal específicamente. 


La oficina de la DEA ubicada en El Paso, Texas, dio seguimiento de los recursos del cártel liderado por “El Viceroy”, y encontró que una parte de esos activos fue destinada a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Ciudad Juárez.

El “Teto” Murguía tiene miedo, tiene razón. Tiene miedo porque sabe, como lo sabe todo Juárez, que no sólo dejó incumplidos acuerdos con La Línea, con los sicópatas autores de feminicidios en la fronteriza ciudad, sino también porque inició por su cuenta el negocio del narco, siempre apoyado por la policía municipal, y eso, sumado al incumplimiento de compromisos, lo han sentenciado a muerte, su cabeza tiene precio, por ello quiere escolta oficial.

Y tiene razón, en querer adjudicarse un bono de retiro, pues no lo hace por falta de dinero, pues es lo que le sobre, es para intentar tapar el ojo al macho bajo el infantil argumento que vive de su salario de burócrata.

No nos extrañaría que un día amanezca ejecutado en ciudad Juárez o en El Paso Texas, donde realmente vive y despacha, pues en el mundo del narco, como en otros, cuando no se cumple la palabra empeñada, la vida es el precio que se cobra.

Esperaremos con paciencia la invitación a sus exequias…

“Teto” Murguía tiene razón…

DIGESTIF

Mal agradecidos diputados de Zacatecas.- No cabe duda que los integrantes de la LX Legislatura de Zacatecas, con sus contadísimas excepciones, no sólo demostraron valemadrismo por la representación popular, improductividad, y voracidad, pero sobre todo mal agradecidos.

Después que esta legislatura se le considera como la peor de las última décadas, bueno, también gracias a las imposiciones y desaseo del gobernador Miguel Alonso, los aludidos siquiera han hecho un reconocimiento ni privado, mucho menos público a la Coordinación de Comunicación Social que preside dignamente el DR. Jorge Gallegos y su profesional equipo de colaboradores.

Sino fuera por esta importante área de la legislatura, que gracias a su profesional trabajo y creatividad, mejoró, maquilló pues el pésimo desempeño de los legisladores, amen de las mejoras sustanciales en los métodos de trabajo de comunicación, hubiera sido más desastroso el paso por la legislatura de los representantes populares.

Vaya pues nuestro obvio y público reclamo a quienes pasaron por la legislatura con más pena que gloria, y nuestro modesto reconocimiento al Dr. Jorge Gallegos y su profesional equipo de colaboradores.

Si el gobierno de Zacatecas tuviera la mitad de estos profesionales comunicadores, otro gallo le cantaría en Comunicación Social…

Alarmante información de Inteligencia Militar.- Según informe de la inteligencia militar actualizado al es de julio del 2013 al que tuvimos acceso, en Zacatecas se encuentran identificados los cárteles de los Zetas, Cártel del Golfo, La Familia y Cárteles Unidos.

Por si esto no fuera suficiente, el informe contempla actividad de más de 2 mil sicarios de los diferentes cárteles operando en Zacatecas.

De éstos, se desprende un arsenal de alto poder (AR-15, AJ-47, Galil 7.62, y lanza granadas) de más de 3 mil armas en manos de los delincuentes.

Además, según artículo publicado por Contralínea, la PGR revela que los 80 nuevos cárteles surgidos en el sexenio de la “guerra” contra el narcotráfico se ubican en 24 entidades de la República Mexicana, incluido el Distrito Federal.

En el nuevo mapa de la criminalidad, la mayoría de grupos narcotraficantes se localiza en el Norte y el centro del país: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Veracruz, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Aguascalientes, Estado de México y Morelos; mientras que en el Sur-Sureste se encuentran en Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Quintana Roo.

Ahí radica el fracaso del gobierno de Zacatecas en brindar seguridad a sus ciudadanos.

La falta de productos de inteligencia, sumado a la incapacidad de los mandos de la Secretaría de Seguridad, la abierta infiltración de sicarios en la Policía Estatal, además de la apatía del propio gobierno por involucrarse en la lucha contra la delincuencia organizada, pues a pesar que no lo externan los funcionarios estatales, en corto, muy en corto sostienen: “es bronca de la Federación, son delitos federales, no son nuestros”.

Será hasta el término del III Informe de Gobierno y de la salida del procurador Arturo Nahle García, cuando se defina el destino de Zacatecas en materia de seguridad, no antes…

Miguel Rivera entra al quite.- El subsecretario de gobierno está de suerte. De origen político monrealista y ex coordinador de Comunicación Social, será tomado en cuenta a la salida de Francisco Escobedo de la Secretaría General.

En los pasillos de la Casa de Los Perros, se le menciona como el próximo responsable de la Representación del Gobierno de Zacatecas, ante el fracaso de sus antecesores.

A Rivera Sánchez se le considera como un funcionario de bajo perfil, y que privilegia el diálogo antes que la confrontación, además de tener experiencia en el manejo de medios de comunicación.

Le deseamos suerte al aún subsecretario de gobierno en su nueva encomienda.