Tepic, 5 Ago. (Notimex).- El encargado del Programa de Atención a la Infancia y Adolescencia, de los Servicios de Salud de Nayarit, Jesús Arturo Casas Maturino, señaló que sólo el 14 por ciento de la población lactante de la entidad, se alimenta exclusivamente de leche materna.

En entrevista, refirió que en el mundo sólo el 31 por ciento de las madres lactan exclusivamente con seno, “en nuestro país es menor, es del 14 por ciento, al igual que en el estado, porque tenemos arraigado complementar o quitar el pecho”.

Por ello, la práctica en hospitales públicos del estado, por recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es que antes de la primera media hora de vida del bebé se le ofrece el seno materno para que inicie una lactancia exitosa, aunque ello dependerá de las condiciones en las que nazca el menor.

Asimismo, detalló que estudios de la misma OMS revelan que los bebés que no recibieron los calostros de la leche materna “están propensos a depresión o tendencias suicidas”.

Señaló que por ello se previene el abasto suficiente en los bancos de leche de los hospitales, para garantizar que tendrán el alimento disponible.

Sostuvo que la leche materna previene problemas de hipertensión arterial, diabetes mellitus, problemas psiquiátricos, y otros padecimientos inmediatos y de la vida futura.

Casas Maturino dijo que la leche materna contiene células madre y es un factor de transferencia de sustancias inmunológicas, con las que no cuentan las leches artificiales o fórmulas.

Sobre ello, insistió en que al nacer los bebés son estériles y que inician una colonización de bacterias de las cuales sólo la leche materna le puede dar defensas.

El médico afirmó que la costumbre de aplicar una técnica mixta de lactancia, leche materna y fórmula láctea, promueve trastornos digestivos e inconvenientes como errores en la preparación de la fórmula, proliferación de bacterias en los biberones u otras cuestiones, que con el seno materno no ocurre.

Para una lactancia adecuada, explicó que los 10 primeros minutos, el pecho produce una leche ligera que sirve para quitar la sed e hidratar al bebé, después de ese periodo, la leche se hace “más espesa, más blanca, con más grasa, que satisface la necesidad calórica”.

Afirmó que “todas las mujeres están en capacidad de dar leche a sus hijos, la no producción de leche es extremadamente rara, se dice que probablemente no exista, tiene que ver con que la mamá no recibe consejería adecuada y recibe mitos o tips que no debe hacer”.

Recomendó que lo conveniente es dejar de dar leche materna a los bebés alrededor de los dos años y seis meses como mínimo necesario aunque la OMS apuesta a prolongar la lactancia hasta los 4 o 5 años, para que no tenga que tomar otra leche “y se convierta en un antojo nada más”.

Para finalizar, señaló que organizaciones promotoras y defensoras de la lactancia materna se encuentran trabajando en cuestiones legislativas, para que a nivel nacional el Congreso de la Unión genere leyes que garanticen ésta práctica, sobre todo en cuanto a lo laboral.

Esto debido a que en nuestro país, la adhesión de las madres a la vida laboral ha interferido para llevar a cabo la lactancia exclusiva de leche materna.