Querétaro, 11 Jul. (Notimex).- El vicepresidente y cofundador de la Estancia del Migrante González y Martínez, Martín Martínez Ríos, indicó que este año se incrementó la población de migrantes, al denunciar la violencia psicológica que sufren los indocumentados en su paso hacia Estados Unidos.

Al cumplir 13 años de la fundación de la estancia en el municipio de Tequisquiapan, señaló que este año se incrementó la población de migrantes en cinco por ciento, y hay muchas mujeres y niños que viajan solos en busca de sus padres.

Explicó que tan sólo anoche se recibió un grupo de 20 mujeres indocumentadas, acompañadas de sus hijos, que se detuvieron antes de continuar con su viaje hacia Estados Unidos, pero se quejan de violencia psicológica y sexual.

“El flujo de migrantes ha ido en aumento, a comparación de otros años, el migrante centroamericano se esfuerza, quiere ser mejor en la vida y su objetivo es llegar a Estados Unidos, aunque pierda la vida en el camino no importa”, dijo.

Explicó que Centroamérica sufre económicamente y las personas atraviesan México para tratar de cumplir su sueño de obtener mejores ingresos en el vecino país del norte, y en comparación con el año pasado aumentó cinco por ciento el flujo de migrantes.

Resaltó que los hombres saben que el trayecto es difícil y las mujeres “salen con la mentalidad de que serán violadas en el camino, sobre todo por policías y bandas delictivas en comunidades del sur del país”.

La inseguridad, afirmó, se extendió por toda la nación, incluso en estados como Querétaro, donde hasta hace cinco años pasaban al menos dos o tres días, ahora no se detienen y prefieren seguir su viaje.

Los integrantes de la estancia realizan un recorrido diario en el que localizan entre 150 y 200 migrantes, de los que muchos son niños de nueve a 15 años que realizan el viaje para buscar a sus padres.

Afirmó que en promedio se detectan 300 niños y 400 mujeres, cada mes, que piden ayuda para comer o que necesitan ropa.

Agregó que los migrantes sufren una fuerte violencia psicológica y al menos la mitad de los que ayuda la estancia, fue víctima de algún delito.

“Hacemos un recorrido diario desde los límites del estado de Hidalgo, hasta los límites con Guanajuato, para auxiliar a los migrantes que se quedan varados a la orilla de la vía, porque los bajan del tren, porque el crimen local los acosa”, declaró.

Explicó que los migrantes se niegan a denunciar porque eso implica quedarse en el país.

“Cuando no se atiende debidamente a la población migrante, hay problemas extremos de salud, porque ellos arrastran mucha enfermedad a lo largo del país”, subrayó.