México, 9 Jul. (Notimex).- Los paisajes impresionistas del destacado artista Camille Pissarro han llegado al Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, para ser parte de la primera retrospectiva en España del pintor francés, que podrá ser visitada hasta el 15 de septiembre.

Bajo el título “Pissarro”, la muestra integrada por 79 óleos, se centra en el paisaje tanto rural como urbano, género abrumadoramente dominante en la producción de Pissarro, quien nació hace 183 años que se cumplen mañana.

El público podrá apreciar diversas obras ordenadas cronológicamente en función de los lugares donde residió el artista impresionista y que inspiraron su pintura, entre las que destaca “El bosque de Marly” (1871), informó el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en su portal en Internet.

Camille Pissarro vio la primera luz el 10 de julio de 1830, en Santo Tomás, Islas Vírgenes, en el seno de una familia prospera liderada por un comerciante judío.

A los 12 años, el joven Pissarro viajó a París para realizar sus estudios y fue ahí donde comenzó a interesarse por el arte.

Sin embargo, a su regreso a Santo Tomás su padre se negó rotundamente a que estudiara artes, por lo que se vio obligado a trabajar en el comercio paterno, mientras realizaba bocetos inspirados en la isla.

De acuerdo con el portal electrónico “arteespana.com”, en 1852, con 22 años y fungiendo como ayudante del pintor danés Fritz Melbye (1826-1869), Pisarro viajó a Caracas, donde creó sus primeros paisajes y escenas costumbristas.

Tres años más tarde, en 1855, decidido de su vocación viajó a París y estudió en la Escuela de Bellas Artes, en la Academia de Suiza y más tarde con el paisajista francés Camille Corot (1796 -1875).

En este periodo, el joven artista conoció a Claude Monet (1840-1926) y Armand Guillaumin (1841-1927) y frecuentó el Café Guerbois, donde se reunía un gran número de artistas y escritores para discutir ideas.

Tiempo después viajó a Londres, Inglaterra, donde realizó estudios con Monet sobre edificios envueltos en nieblas.

A su regreso a París, Pissarro decidió fundar un grupo artístico para lo que se unió con Édouard Manet (1832-1883), Claude Monet, Auguste Renoir (1841-1919), Alfred Sisley (1839-1899) y Armand Guillaumin, principales exponentes del impresionismo.

En esa época sus obras eran asociadas a la Escuela de Barbizon y bajo la influencia de los artistas franceses Jean-Baptiste Camille Corot (1796 -1875) y Gustave Courbet (1819-1877) pintó con una gama sobria de verdes y grises, sin embargo, con su madurez artística su paleta fue adquiriendo luminosidad.

Con el estallido de la Guerra Fraco-prusiana (1870-1871) viajó a Inglaterra donde permaneció un tiempo y a su regresó encontró su casa saqueada y sus pinturas destruidas.

Determinado a cambiar su espacio por un lugar donde se pudiera apreciar un bello paisaje, alquiló una casa en la ciudad francesa Pontosis, donde creó obras en las que la naturaleza y la vida rural predominaron.

Influenciado por Georges-Pierre Seurat (1859-1891) y Paul Victor Jules Signac (1863-1935), Pissarro experimentó el puntillismo, técnica que consiste en lograr las formas mediante el uso de pequeñas gotas yuxtapuestas de color. No obstante, las críticas fueron negativas y retomó el impresionismo.

Una enfermedad ocular que lo acechaba desde tiempo atrás lo obligó a abandonar la pintura al aire libre por lo que se trasladó a Ruán, donde se dedicó a crear escenas urbanas.

Luego de un tiempo en este lugar regresó a París y exhibió, en 1893, en la galería Durand-Ruel, donde los parisinos apreciaron 46 obras del artista impresionista.

El 12 de noviembre de 1903 Pissarro murió en Eragny-sur-Epte y al día siguiente sus restos fueron enterrados en el cementerio Père Lachaise en París, donde permanecen.