Hermosillo, 04 Juli 13.- “Un hotel de arraigo es una cárcel, temporal, pero una cárcel al fin”. Con esa convicción, vecinas y vecinos de la colonia Universitaria y su colindante al poniente Revolución I, en Hermosillo, capital de Sonora, se oponen a la construcción del hotel de arraigo que se pretende erigir dentro de la primera.

Extraoficialmente y por boca de uno de los trabajadores que participaron en el aplanamiento del predio ubicado en Boulevard Universidad y Enrique B. Michel, de la colonia Universitaria, en donde se pretende edificar el hotel, las y los vecinos se enteraron de cuál era el objetivo de preparar el espacio para una futura construcción.

Rosalba Manzo, vecina del lugar, al conocer la finalidad que tendrían los trabajos, fue quien alertó a los demás vecinos. El mismo obrero indicó que es la Empresa Técnicas y Desarrollo la que haría el trabajo.

La empresa de construcción cuenta con un sitio web, sin embargo, se encuentra inactivo, sin especificar si esto es temporal o permanente ( http://tecnicaydesarrollo.com/), por lo que no se puede consultar si cuenta con los permisos necesarios, ni los trabajos que desarrolla actualmente.

Según información que permanece en la página, sus oficinas se ubican en Doctor Pesqueira, número 176, colonia Centenario, y tiene el teléfono 2080558.

Con las experiencias que han sucedido en diversos puntos del país, de balaceras que terminan dejando en medio a niñas y niños que se encontraban cerca, o que incluso han sido tomados como rehenes, las y los moradores de la colonia Universitaria y vecinas se oponen al hotel de arraigo o a cualquier otra construcción que no sea un parque recreativo.

Martha Castro, vecina de la colonia Revolución I, dijo que no se debe construir el hotel de arraigo pues es un peligro inminente, principalmente para las niñas y niños que acuden diariamente a la escuela y kínder de la colonia Universitaria.

“Estamos luchando para que se haga área verde. Es un peligro que, Dios guarde, se salga un reo y que vayan hasta allá, pues ellos (policías) estarán cumpliendo con su deber, y son las criaturas las que corren más peligro”, expresó.

Audelicia Moreno, madre de familia de la colonia Universitaria, subrayó que no está de acuerdo en que se construya, pues lo ve como un riesgo innecesario que traerá mucho peligro, sobre todo para las y los menores de edad.

Socorro Munguía Romero, madre de familia de la colonia Revolución I, apuntó que no está de acuerdo con la construcción del hotel de arraigo, y en cambio propuso un parque con áreas verdes donde niñas y niños puedan ir a jugar y las familias puedan convivir sin riesgos.

A menos de 100 metros de donde se pretende construir el sitio de arraigos, en Boulevard Universidad y Emiliana de Zubeldía, se ubican la escuela primaria “Laureano Calvo Berber” y el Jardín de niños “Primeros pasos”, por lo que un recinto para alojar presuntos delincuentes, así como la presencia permanente de patrullas y policías con armas de alto poder, son un riesgo inminente para la tranquilidad de la colonia.

Hace algunos años, los mismos vecinos tuvieron que dar una batalla para impedir la instalación de una gasolinería en su colonia, misma que se construyó y aún funciona pese a ubicarse a sólo una cuadra de la secundaria técnica número 6, que alberga a más de 900 estudiantes en dos turnos.

Rafael Rubén Borbón Siqueiros, vocero de las y los vecinos de la colonia Universitaria y colonias colindantes, fue protagonista entre 2000 y 2003 de otro movimiento que detuvo la construcción de un taller de engrasado y lavado de autobuses urbanos, dentro de los linderos de la colonia Universitaria, en la administración del alcalde Gastón Guerra.

El movimiento ciudadano impidió la construcción, al impulsar y lograr la expropiación del terreno, para después plantar árboles e instalar juegos infantiles, el cual hoy funciona como parque recreativo.

Sin embargo, fue el ex presidente municipal Francisco Búrquez quien le regresó la propiedad al empresario del taller, ante lo cual tuvieron que emprender de nuevo la movilización ciudadana para recuperar el espacio público, cercándolo y vigilando que continúe con el mismo uso.

El vocero de las y los vecinos informó que el terreno donde actualmente se pretende construir el hotel de arraigo es una salida natural del agua, por lo que debería quedarse sin construir, a menos que se tratara de un área verde.

El movimiento de vecinos ha iniciado una serie de acciones. Al mismo preparan una investigación para allegarse los datos oficiales, pues según la información con que cuentan actualmente, la empresa constructora no cuenta con ningún permiso.

Tampoco los vecinos han sido requeridos para dar su anuencia por escrito para alguna construcción distinta al objetivo original, por lo que también carece de ese requisito.

Borbón Siqueiros abundó que si el terreno es propiedad de un particular, le exigirán al gobierno del estado y al municipal que lo expropien, pues es incorrecto que se haya vendido para otro uso que no sea recreativo y deportivo. Por lo pronto, las y los manifestantes adelantaron que tomarán el terreno para impedir que entre maquinaria de construcción.

Las colonias afectadas con la eventual construcción del hotel de arraigo son Universitaria, Revolución I, La Hacienda de la Flor, Casa Blanca, entre otras.

*Periodista sonorense, editora del sitio mujersonora.com, corresponsal de Cimacnoticias en Sonora, e integrante de la Red Nacional de Periodistas con Visión de Género.