Exponen retos en cobertura de necesidades de niñez mexicana

México, 29 Abr. (Notimex).- En México residen 32.5 millones de niños de cero a 14 años, lo que representa 29 por ciento de la población total y en cada uno de ellos se identifican derechos y necesidades, como en materia de salud, educación, vivienda, así como problemas de mortalidad, pobreza, maltrato y trabajo infantil, entre otros.

En el marco del Día del Día, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que el número de niños con menos de un año es de dos millones y en ellos resulta crucial implementar políticas que permita su sobrevivencia.

En especial, destaca el organismo en un comunicado, para aquellos que enfrentan un contexto de pobreza, desnutrición y un medio ambiente poco adecuado para su salud.

Refiere que más de la mitad de la población menor de 15 años (56.3 por ciento) se encuentra en situación de pobreza multidimensional, entendida como la situación de una personas que no tiene garantizado al menos uno de sus derechos para su desarrollo social, y los ingresos familiares son insuficientes para satisfacer necesidades básicas.

La mayoría de esa población infantil, 75.9 por ciento, se encuentra en pobreza moderada, mientras que 24.1 por ciento presenta pobreza multidimensional extrema, es decir, que en esos hogares aun al hacer uso de todo el ingreso a la compra de alimentos no logra una nutrición adecuada y enfrentan al menos tres de seis carencias sociales básicas.

Otro grupo de niños está representado por aquellos que se encuentran vulnerables, ya sea porque presentan al menos una carencia social, aunque su nivel de ingreso sea superior a la línea de bienestar (19.7 por ciento) o porque su nivel de ingreso es inferior o igual a la línea de bienestar sin presentar alguna carencia social (8.1 por ciento).

De tal manera, en México sólo uno de cada seis niños (15.9 por ciento) no son pobres ni vulnerables por ingresos o carencias.

Si se considera únicamente a la población infantil en situación de pobreza multidimensional y aquellos vulnerables por carencias sociales, pero con un ingreso superior a la línea de pobreza (19.7 por ciento), entonces tres de cada cuatro niños de cero a 14 años (76 por ciento) tiene al menos una carencia social”.

De ese último porcentaje, 83.5 por ciento no tiene acceso a la seguridad social; 38.7 no tiene acceso a la alimentación; 38.5 por ciento no tiene acceso a los servicios de salud.

En tanto, 27.4 por ciento tiene carencia en la calidad y en los espacios de la vivienda; 26.5 por ciento no tienen acceso a los servicios básicos en la vivienda y 10.6 por ciento tienen rezago educativo, expone el INEGI con base en datos de 2010 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

A través de su reporte, el INEGI destaca que otro reto que enfrenta el país en el desarrollo integral de la población infantil es el rubro de educación.

Según datos censales de 2010, sólo 45 por ciento de los niños de tres a cinco años de edad cuenta con algún grado de preescolar, lo que implica que más de la mitad no desarrolla sus habilidades escolares a este nivel, “lo que puede repercutir en su aprendizaje y socialización futura”.

“La educación es fundamental para el desarrollo y el bienestar del niño y en nuestro país el Sistema Nacional de Educación ha hecho un gran esfuerzo por proveer un servicio educativo a todos los mexicanos, y aunque los avances han sido importantes, aún se observa que la cobertura en la educación básica no es universal”, afirma.

Incluso, señala que conforme a los resultados del Censo 2010, resulta que 4.8 por ciento de la población de seis a 14 años no asiste a la escuela.

En materia de mortalidad, en 2011 fallecieron 13.7 niños menores de un año por cada mil nacimientos, donde Guerrero, Chiapas y Oaxaca se ubicaron con las tasas más altas del país (por encima de las 17 defunciones por cada mil).

Las principales causas de muerte en los niños menores de un año son las afecciones originadas en el periodo perinatal (51 por ciento), las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (23.4) y la neumonía (4.6 por ciento), que en conjunto representan ocho de cada 10 fallecimientos.

En salud, de acuerdo con datos del año pasado, 10 de cada 100 niños menores de cinco años tienen sobrepeso. En la población de cinco a ocho años, la prevalencia de este padecimiento es más alta en los niños que en las niñas, tendencia que se invierte entre la población de nueve a 11 años.

Refiere que el sobrepeso o la obesidad no son sinónimos de buena alimentación, pues algunos niños con estas condiciones padecen “hambre oculta”, que es la carencia de micronutrientes que afecta funciones biológicas, misma que provoca anemia y repercusiones en su crecimiento y desarrollo cognoscitivo.

En cuanto al trabajo infantil, en el país hay 1.2 millones de niños de cinco a 14 años que realizan una actividad económica, lo que implica una tasa de ocupación de 5.6 por ciento.

De los que trabajan, 14.6 por ciento no asiste a la escuela, y de los que asisten, 85.4 por ciento combina trabajo y estudio, lo que puede traducirse en un bajo rendimiento escolar.

Sobre el maltrato infantil, el INEGI expone que los niños experimentan violencia en el hogar, la escuela y en su comunidad, es decir, en los espacios que debieran ser de protección, afecto y estímulo para su desarrollo integral.

Refiere que la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia dio a conocer que en 2009 se registró el maltrato de 21 mil 60 niñas y de 19 mil 89 niños.

El organismo precisa que México ha colaborado como Estado Parte en la Convención de los Derechos de los Niños y con ello ha fortalecido sus instrumentos jurídicos y los mecanismos de política pública que tienen como objetivo generar un contexto de equidad e igualdad para que toda la población infantil desarrolle sus potencialidades.