Washington, 10 Abr (Notimex).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso hoy un plan de presupuesto que incluye recortes por 3.77 billones de dólares para 2014 con el fin de reducir el déficit en 1.8 billones de dólares en la próxima década.

El plan de 10 años busca cortar los gastos en 1.2 billones de dólares para reemplazar los recortes automáticos a distintos programas que entraron en efecto en marzo pasado con el propósito de reducir el déficit.

“Mi presupuesto también reemplaza los imprudentes recortes en general que ya están afectando nuestra economía”, enfatizó el mandatario, tras señalar que su plan incluye recortes “más inteligentes” a programas que ya no se necesitan y con reformas a largo plazo.

La propuesta del presidente, que debe aprobar el Congreso, ofrece cambios a los programas de Medicare para personas mayores y Seguro Social, que podría ayudar a las negociaciones para un acuerdo con los republicanos.

Sin embargo, Obama también propuso un incremento de impuestos a familias de altos ingresos y corporaciones, lo cual rechazan los republicanos.

El mandatario pidió 50 mil millones de dólares para infraestructura, así como mayores gastos en educación infantil temprana e investigación, sin elevar el déficit.

Tanto la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, como el Senado, con mayoría demócrata, han aprobado diferentes versiones de presupuesto para 2014.

Para el año fiscal 2014, que comienza el próximo 1 de octubre, el déficit federal será de 744 mil millones de dólares, que es el 4.4 por ciento del producto interno bruto (PIB), de acuerdo con fuentes de la administración Obama citadas por la prensa estadunidense.

Organizaciones latinas como el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) criticaron la propuesta de recortes por parte de Obama, que indicaron que afectará en particular a personas mayores latinas y familias.

El vicepresidente de Investigación y Legislación del NCLR, Eric Rodríguez, manifestó que el plan del mandatario eleva sólo 600 mil millones de dólares en ingresos a cambio de 1.2 billones de recortes “preocupantes” al Seguro Social, el Medicare y otros programas.