El pasado sábado 1 de Diciembre, tomó posesión como Presidente de la República Enrique Peña Nieto, es trascendente este acto, en principio por el sistema presidencialista que prevalece en el país, en donde las decisiones del ejecutivo federal y de su gabinete influyen en la vida de muchos Mexicanos, en mayor o en menor grado, además reviste una importancia significativa el hecho de que de manera pacífica el poder pasa a una persona que emana de un partido diferente al que gobernó por doce años, la democracia, con sus bemoles, comienza a rendir frutos en México.

Por otro lado vimos formas y tradiciones anquilosadas e imprácticas, además el comportamiento de algunos miembros del Congreso de la Unión dejan mucho que desear, tratando de defender con agresiones lo que no pudieron hacer con el uso de las ideas y la razón en la arena electoral, y algunos fieles a López Obrador se esmeraron en opacar el evento, al interior y al exterior del recinto, sin conseguirlo.

Ante el cúmulo de esta problemática los titulares del ejecutivo han implementado sedes alternas para transmitir su mensaje, en esta ocasión se decidió por el Palacio Nacional, en donde vimos a diferentes personajes de la vida nacional, así como algunos Jefes de Estado y representantes diplomáticos, destacando la presencia del Vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y del heredero al trono de España, Felipe de Borbón.

MENSAJE
Me pareció un mensaje bien elaborado y bien estudiado, pero sobre todo realista, los trece puntos son perfectamente realizables a corto, mediano y largo plazo, y también me quedó muy claro algo que no dijo Peña Nieto, que él y su equipo cercano se pusieron a trabajar al día siguiente de las elecciones, esto nos habla de seriedad.

Además la mayoría de esos puntos no son cuestiones novedosas, son situaciones que el Mexicano se ha preguntado y discutido en los últimos años, y de las que se requiere una solución, de cumplirse adecuadamente la mayoría, considero que la popularidad del Presidente será elevada.

GABINETE
Considero un acierto el que Peña Nieto haya puesto gente de amplia trayectoria en las diferentes Secretarías de Estado, así como en las más importantes direcciones de las paraestatales, no necesariamente puso a sus amigos más cercanos, ni tampoco contrató o le hizo caso a las agencias de colocación. Veremos el resultado de cada uno. El nombramiento que más me sorprendió fue el del Secretario de Educación, Emilio Chuayffet, ojalá haga un buen papel por el bien del país, no tiene nada que probar, ha sido todo, ha ocupado todos los puestos imaginables, sólo le resta legarle a los Mexicanos algo para recordarlo siempre.

Colofón.
Es una gran orgullo que un Jardín de Niños Federal lleve el nombre de Restituto Rodríguez Camacho, mi Padre, gracias a los Maestros y Maestras que lo escogieron.
Al gabinete no lo pelamos mucho, no fuera el Tri, desde el calentamiento habría discusión.
Correo electrónico: [email protected]
Twitter: @Alvarorv1