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La historia devela que quizá con el paso del tiempo es posible que los trabajos domésticos dejen de ser una actividad pensada para el género femenino.
Las características principales de las condiciones del trabajo doméstico, es que se trata de una actividad sin horario, con quehaceres de diferentes áreas, conocimiento, sin remuneración económica, y sin prestaciones.
Sin embargo, el hecho de que este trabajo tenga como consecuencia el bienestar de la familia, en muchas ocasiones justifica el esfuerzo que representa.
De acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el trabajo doméstico contempla la higiene de los miembros de la familia, una alimentación balanceada, salud, atención emocional, así como la socialización de los miembros integrantes de la familia.
En buena parte del Siglo XX, esta actividad fue primordialmente femenina, ya que el bienestar de la familia dentro del hogar era considerado una responsabilidad de las amas de casa.
Sin embargo, con la revolución cultural de la década de los sesentas las mujeres salieron a buscar empleo, por lo que poco a poco se fueron integrando a la actividad económica, dando origen a la participación de los hombres en la actividad del hogar.
Aunque desde entonces, la participación de los hombres en los quehaceres domésticos se ha incrementado de 52.3 por ciento a 65.2 por ciento de acuerdo con datos de Inmujeres en el 2005, la participación global de las mujeres desde los 12 años en esta actividad, se encontró por encima del 95 por ciento en el período 1998-2004.
En estado conyugal la participación de la mujer en el trabajo doméstico aumenta ya que realiza trabajos domésticos el 99.1 por ciento de las mujeres casadas de 12 años en adelante, mientras que sólo el 61.1 por ciento de los hombres participa con su hogar en este sentido.
A pesar de que gran parte de las mujeres se encuentran en el mercado laboral, destaca que 92 por ciento continúa realizando trabajos domésticos, mientras que esto sólo sucede en 58.4 por ciento de los casos en los varones.
Según datos del INEGI e Inmujeres sin cónyuge, ya sean viudos, separados o divorciados, o solteros, que no tienen ni una pareja ni a su madre cerca, los hombres demuestran tener una participación más alta dentro de sus hogares, ya que siete de cada 10 se ocupan de labores hogareñas.
ROTATIVO de Querétaro




