Al respecto, el titular del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), Ramón Aguirre, dijo que hubo "un error de comunicación" sobre la alerta pues insistió en que no se informó de la intensidad de las precipitaciones. Tras cinco días en que la Conagua y el GDF intercambiaron acusaciones sobre si se había o no avisado sobre la magnitud de las precipitaciones de la semana pasada, los funcionarios dieron señales de retomar la relación institucional. Luege afirmó que Aguirre "sí respondió" a la comunicación que hizo la institución a través de una llamada telefónica y del boletín enviado por el Sistema Meteorológico Nacional (SMN). Justificó sus declaraciones anteriores, donde dijo que la administración capitalina no reaccionó a tiempo ante la contingencia, debido a que los técnicos de la Conagua, del GDF y del estado de México "hemos estado sin dormir, bajo una presión muy fuerte". Precisó que en la comunicación enviada a las autoridades capitalinas "se hablaba del fenómeno y de la lluvia intensa en un periodo de secas". Las alertas "con colores", dijo, "no las maneja el SMN". Agregó que en las pláticas que la Conagua tuvo con el GDF "hemos llegado a la conclusión de que se hizo lo que humanamente y técnicamente podíamos hacer. No se podía hacer más". En respuesta, el titular del SACM aseguró que "no es ninguna novedad" el reconocimiento que hizo Luege. Enfatizó que si no hubieran hecho nada, la tragedia hubiera sido cuatro veces mayor. Consideró que las declaraciones de Luege sobre que se dio aviso al gobierno local "es como dar a entender que hubo negligencia, y eso lo rechazamos". Además, dijo, se pretende repartir culpas, cuando el problema es que se presentó una lluvia "extraordinaria" —de 36 millones de metros cúbicos— que rebasó la capacidad del drenaje. Por ello, Ramón Aguirre calificó como "desafortunadas" las declaraciones de Luege Tamargo porque lo que debe atenderse es a la población afectada. No obstante a "ese error de comunicación", dijo que lo que sigue es establecer la relación institucional con Conagua. El jueves 4 de febrero, día de la anegación, Luege reveló que el martes 2 de febrero emitió una alerta al GDF sobre el pronóstico de lluvias. Ahí, sostuvo, debido a los trabajos de mantenimiento del emisor central, la apertura del caudal para el desalojo de aguas se concretó en las primeras horas del jueves. En respuesta, Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno capitalino, rechazó que haya habido negligencia por parte de su administración. El 6 de febrero se intensificó el intercambio de acusaciones. Conagua insistió en que sí avisó al GDF del incremento en el potencial de lluvias, y Ebrard respondió que el pleito con el organismo federal "es crónico", y descalificó la falta de seriedad de Luege.
Diario Rotativo de Querétaro





