“Me moriría de aburrimiento”, declaró en 2006. “Si me retirara, sería como decir que he empezado a cavar mi tumba”, dijo a EL UNIVERSAL en junio de 2008. “El escenario es mi vida y toda esa carga de cariño de la gente no la puedo pagar con nada”, señaló en 2004.
Finalmente, el miércoles decidió dejar los escenarios. La noticia provocó emotivos mensajes en Twitter. Ximena Navarrete, la ex Miss Universo mexicana escribió: “Mientras cada vez salen mas cantantes horribles, se retira uno de los más grandes”.
El cantautor español Alejandro Sáenz se puso patriótico: “Señor Don Vicente Fernández, mis respetos para usted, mi agradecimiento por su música que ya es eterna.¡Viva México y Viva Don Vicente Fernández”.
Alejandro Fernández, el más exitoso de sus hijos, escribió: “El mejor padre del mundo te quiero mucho papi”. Esta vez, sin embargo, aunque sus fans le sigan aplaudiendo, Vicente ha decidido dejar de cantar en vivo.
El jueves, los representantes de Fernández en México dijeron que el cantante no daría entrevistas y detallaron que la revelación de su retiro se hizo durante una improvisada rueda de prensa que organizó el promotor de su gira en Colombia ante medios de ese país.
El dinero no es la vida
El dinero nomás es un adorno que Dios nos puede facilitar a algunos privilegiados”, dijo Vicente Fernández a EL UNIVERSAL en junio de 2008. “Pero pienso que la riqueza se trae en el alma”, completó.
Aquella entrevista sucedió en su rancho “Los Tres Potrillos”, una propiedad de 500 hectáreas. Cuando alguien está de visita en el rancho, cualquier empleado puede explicar la extensión de la propiedad ubicada en la carretera Guadalajara-Chapala: “¿Alcanza a ver aquel cerro? Ahí empieza”.
Fernández se refiere al dinero como una bendición seguramente en memoria de su juventud, cuando llegó a la ciudad de México en 1961 y pidiendo que lo dejaran cantar en los tendajones y cantinas de Garibaldi.
Aún años después, cuando hizo su primera gira por Estados Unidos, el Charro de Huentitán cuenta que caminó por las calles de Las Vegas con 100 pesos en las bolsas. “Y yo baboseaba en las tiendas donde las camisas costaban 45 dólares. ¡Un dineral!”.
El miércoles, a cincuenta años de aquella pobre llegada a Garibaldi, Fernández anunció su retiro en una conferencia realizada en el rancho de 500 hectáreas.
“Prefiero retirarme antes de causar lástima. El problema es hasta cuándo tendré la facultad para cantar tres horas diarias”. EL UNIVERSAL
Diario Rotativo de Querétaro




