Tapachula, Chis., 14 junio 10.- Escoltados por la Armada de México, cuatro migrantes salvadoreños que fueron asaltados por agentes de la Policía Federal (PF) en el poblado de Chahuites, Oaxaca, cuando viajaban a bordo del ferrocarril, decidieron retornar a su país de origen por temor a que los agentes atenten contra sus vidas.
El coordinador del albergue "Hermanos en el Camino", de Ixtepec, Oaxaca, recordó que el pasado 1 de junio del año en curso, policías federales por tercera ocasión asaltaban el tren procedente de Arriaga, con destino a Ixtepec, Oaxaca, en donde viajaban cerca de 300 "sin papeles", en su mayoría indígenas mam guatemaltecos.
"Como en los dos asaltos anteriores -el 23 de enero y 21 de abril del presente año-, los agentes actuaron brutalmente, sobre todo con las mujeres, a quienes insultaron igual que a todos, metieron manos en sus partes para buscar dinero y los patearon estando en el suelo boca abajo", aseveró el sacerdote.
Explicó que tras el asalto, un grupo de migrantes aceptó presentar su denuncia ante las autoridades y la queja a la Comisión Nacional de Derecho Humanos (CNDH), asistidos por el consulado de El Salvador en Arriaga, pero luego de que éstos se retiraron se presentaron los de la PF para amenazar con armas de fuego a sus víctimas y exigirles ante cámaras de videos que se retractaran de la denuncia.
Ante las amenazas y la falta de garantías por parte del gobierno de México, los migrantes salvadoreños decidieron retornar este lunes de manera voluntaria a su país de origen escoltados desde Ixtepec, Oaxaca, hasta la sede diplomática de esta localidad fronteriza con Guatemala, por efectivos navales y agentes adscritos a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos Contra Migrantes de Chiapas.
Posteriormente, la cónsul salvadoreña, Vilma Mendoza se trasladará con sus connacionales hasta su país de origen. (EL UNIVERSAL)
Diario Rotativo de Querétaro




