Valorar con mucho cuidado cada paso para incrementar las posibilidades de triunfo en el difícil camino que representa el sentarse en la silla del Palacio de la Corregidora, es una tarea que tienen muy presentes los cada vez más numerosos aspirantes al puesto.
Uno de ellos es Armando Rivera Castillejos, cuyo caso parece ya un relato novelado en virtud de largo tramo que ha tenido que recorrer en el que ha cometido errores evidentes que le han complicado el camino.
Entre ellos, los que más le han costado a Rivera Castillejos, ha sido el descuido al no ser nombrado Consejero Nacional y local cuando ocupó la Presidencia Municipal, error que se le atribuye a su entonces principal asesor político Gabriel Ballesteros, en cuyo tiempo incurrió también en algunos exabruptos en contra de su partido, recuérdese aquella frase de "... con el sin él o contra de él..."
Pero las cosas no quedaron en ese nivel, la denuncia que en su momento interpuso Eduardo Presa Ampudia acusando de malversación de fondos a Rivera Castillejos cuando el primero se desempeñaba como Presidente del Comité Municipal, puso las cosas al rojo vivo y fue lo que dio pauta para el juicio que hoy enfrenta el ex alcalde queretano al interior del Partido Acción Nacional
Ha pasado mucho tiempo y al parecer, debido a los buenos oficios de Jorge Ryvadeneyra Díaz (actual alcalde de San Juan del Río y un personaje que se convierte rápidamente en otro serio contendiente para el proceso del 2009), la confrontación entre Presa y Rivera terminó, sin embargo no es suficiente para sacar del problema que enfrenta Rivera.
El asunto -lo dije al principio-, parece ya un relato novelado por episodios. En las nuevas formas de hacer política, el anticiparse, el anunciar y hacer evidentes sus objetivos, tiene sus ventajas, pero también algunas desventajas, entre ellas, el desgaste y el que sean objeto de numerosos ataques y contraofensivas.
Ese es el caso de Armando Reversa que en la búsqueda de la gubernatura, colocado en los reflectores, tuvo excesos que puso en alerta a sus adversarios y hoy tiene que enfrentar las consecuencias.
Más en toda la vorágine de información en torno al caso, la situación se ha planteado como un enfrentamiento entre 2 aspirantes a la gubernatura, es decir, Rivera y Botello, o entre Armando Rivera y el Partido Acción Nacional, pero han perdido de vista que hay una rivalidad mayor y es la que seguramente hará que al final del largo juicio que ya decidió enfrentar Rivera Castillejos, hará que el dictamen le sea adverso y el hecho es, que se trata de un enfrentamiento entre el gobernador Francisco Garrido Patrón y Armando Rivera Castillejos, porque el desafío que hizo Rivera, lo formuló siendo Presidente Municipal, a quien de fondo retó fue al gobernador Garrido.
Con ese handicap en contra, no resulta difícil vaticinar el resultado, situación que de fondo ya debe haber valorado el ex alcalde queretano, midiendo riesgos, calculando circunstancias, proyectado escenarios, sopesando fortalezas y debilidades y valorando las pérdidas y ganancias que tiene que enfrentar en este largo juicio.
Por lo pronto, ya habíamos vaticinado el resultado de la Comisión de orden, conociendo quienes son sus integrantes, Salvador Cano, el diputado Alejandro Delgado Oscoy y Gonzalo Guerrero Renaud, no podía caber la menor duda de que Rivera sería suspendido en sus derechos y no dudo que también podrá enfrentar una sanción mayor que puede ser la expulsión.
Las condiciones, al interior del Partido Acción Nacional le son del todo adversas, sobre todo, como lo señalé líneas atrás, el pleito fundamental es con Garrido Patrón y el gobernador -ahora en el pináculo del poder con todos los hilos conductores en la mano, no dejará resquicio alguno y es bien sabido también que sus enemigos o adversarios políticos -recuérdese el caso de Luís Roberto Amieva del Diario de Querétaro u observe la suerte que está corriendo Gustavo Buenrostro son para no dudar que, como lo han consignado algunos periodistas, ..."Francisco Garrido sabe ser amigo de sus amigos, pero es implacable con sus enemigos..." si le declaran la guerra.
No es por tanto de sorprender lo que está pasando con Armando Rivera como tampoco es difícil -insisto- vaticinar cuál será su suerte y el resultado de ese proceso interno.
Lo importante, para Rivera Castillejos debe ser entonces en este momento el cálculo de probabilidades que ha hecho al decidir presentar su inconformidad, impugnación o respuesta a la notificación de la que ya fue objeto al suspendérsele sus derechos al interior del PAN.
Sus posibilidades de triunfo son muy remotas además, de cualquier manera, por el tiempo que se llevará, no habrá posibilidad de que pudiera ser postulado como candidato.
Armando Rivera se encuentra en una encrucijada difícil pues, ante su deseo manifiesto de ser candidato a gobernador, durante los 3 años en la presidencia trabajó para ello pero a la vez hizo ofrecimientos muy serios con grupos y personajes que ahora lo impelen a seguir por ese camino y a cumplir sus compromisos.
Por ello es que seguramente, sabiendo sus altas probabilidades de perder, Armando Rivera le está apostado a convertirse en mártir, a que el largo proceso lo mantenga en el foco de los reflectores y que de paso pueda obtener publicidad gratuita y con ello se den las condiciones para estar presente con los electores para que, llegado el caso, pueda postularse por otro partido, tal vez por una amplia coalición que le haga aparecer -no con las siglas que originalmente pretendió- en las boletas de los candidatos a la gubernatura en el 2009.
Este es ya, reitero, un relato novelado que estaremos atentos para analizar las diversas aristas conforme se vayan presentando.
ROTATIVO de Querétaro.



